
Los vestidos de Angélica Rivera y el caracol de los jardines
Leí, con cierto estupor, las crónicas acerca de la buena impresión que causó la primera dama en su visita a Inglaterra. El estupor proviene de varias fuentes, la primera, la imbecilidad de los cronistas para describir vestidos de cien mil pesos y la segunda el sentido común que es necesario




