
La sirena de México
Los recuerdos, casi siempre, son una emboscada del pasado. A veces asaltan nítidos e intimidantes y otras llegan opacos, tanto, que andamos a tientas para develarlos aunque al final éstos son quienes nos revelan. Por eso, y para eludir sobresaltos, hay que programar su visita. Enviarles esa tarjeta que llamamos








