
Cuando miro por la ventana,
casi parece que todo
sigue igual,
los carros transitan
por la misma avenida
de hace siglos atrás,
los edificios siguen
vigilando eternos desde
un sitio indeterminado;
nada cambió afuera,
los fantasmas siguen en
las paredes,
los cuadros aún me vigilan
en las pequeñas odiseas
nocturnas;
cierro los ojos y todo huele
igual,
pero entre las uñas ya no fui,
ya no soy,
todo cambió, solamente,
cuando cierro los ojos.


