Debido a que la situación con los refugiados que llegan a Greacia está sobrepasando la capacidad de las autoridades para ayudarlos, el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y la Agencia Europea para la gestión de la cooperación operativa en las fronteras (Frontex) propondrán en la reunión del próximo domingo en Bruselas, establecer controles adicionales en los países vecinos que no forman parte de la Unión Europea (UE) como Albania y Macedonia.
De acuerdo con la UE, Grecia, principal puerta de entrada desde Turquía, registra poco más del 3% de los ingresos, por lo que las capacidades técnicas y humanas son insuficientes para poder auxiliar a las ya más de 700 mil personas, lo que a su vez deriva en constantes disturbios que complican aún más la situación.
La propuesta de cuatro páginas apela al tratado de Dublin, que indica que todo refugiado deberá ser trasladado al primer país al que llegó en la UE, además de que exige realizar el registro de cada persona, la cual si no se documentó a su ingreso deberá hacerlo a la salida.
Fuentes europeas aseguran que el plan de blindar las fronteras al norte de Grecia no servirá de mucho, pues los migrantes generalmente llegan por el sur, a través del mar Mediterráneo.
Frontex, afirma que para poder controlar el problema es necesario contar con el apoyo de Croacia, nación que cuenta con la capacidad, estructura y logística necesaria para acoger una misión de control y vigilancia.
De aceptar la propuesta, Croacia primero debe pasar un examen para entrar en el territorio Schengen, el cual señala que cualquier persona que entró en el terreno del convenio puede circular libremente.
La propuesta que debatirán el domingo se enfoca en cuatro puntos de las denominadas zonas calientes: la frontera terrestre entre Turquía, Bulgaria y Grecia; el mar Egeo, la salida de Grecia por Macedonia y Albania, y la vigilancia en Croacia.
(Con información de El País)
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