“Desde 2011 Turquía se ha convertido paulatinamente en la plataforma de acción central para grupos islamistas de la región de Cercano Oriente y Oriente Medio", reveló un documento confidencial de los servicios de inteligencia alemanes.
De esta manera Alemania considera que el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan presta apoyo a organizaciones como la palestina Hamas, los Hermanos Musulmanes de Egipto y "grupos armados de la oposición islamista en Siria".
El documento confidencial del Ejecutivo de la canciller Angela Merkel fue filtrado el pasado martes por la cadena de televisión pública alemana ARD.
No obstante, el gobierno turco rechazó la acusación y a través del Ministerio de Exteriores expresó lo siguiente: "como país que lucha sinceramente contra todo tipo de terrorismo, sea cual sea su raíz, Turquía espera de sus socios y aliados que actúen de la misma manera".
Las autoridades turcas exigen "una aclaración por parte de los tribunales alemanes".
En el mismo informe, los servicios secretos alemanes dejan constancia de alrededor 840 casos de presuntos islamistas que han salido del país para unirse al autodenominado Estado Islámico (EI), de los cuales 210 eran de origen turco o tenían esa nacionalidad y se estima que 280 de esos sospechosos están ya de regreso en Alemania, tras haber estado en campamentos de ISIS en Irak o Siria, informa la agencia de noticias Efe.
Por otro lado, el diario sirio Al-Watan informó que en los últimos tres días, más de mil terroristas, de diversas nacionalidades, cruzaron la frontera turca hacia Idlib, Siria desde donde se han dirigido hacia Alepo para unirse a las filas de Yeish al-Fath que está librando combates contra el Ejército sirio para romper el cerco de las fuerzas sirias sobre esta ciudad.
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