Etcétera

Después de 30 años, exmilitar chileno confiesa crimen cometido durante la dictadura de Pinochet

El exmilitar chileno, Fernando Guzmán, confesó, después de 29 años, que sus superiores lo obligaron a aceptar un voto de silencio respecto a uno de los más crueles crímenes cometidos contra dos manifestantes durante la dictadura de Augusto Pinochet.

Desde el 2 de julio de 1986 y hasta el día de ayer, la versión oficial señalaba que el fotógrafo Rodrigo Rojas Denegri y la estudiante universitaria Carmen Gloria Quintana, de 19 y 18 años, respectivamente, murieron quemados por los objetos que traían bajo el cuerpo en el momento de ser arrestados por personal militar, mientras montaban una barricada en la comuna de Estación Central.

Incluso el propio Pinochet, días después del hecho, declaró: “No quiero pensar mal, pero me da la impresión de que a lo mejor llevaba algo oculto y se reventó”.

Siete años después, la justicia militar dictaminó que los tenientes supervisores Pedro Fernández Dittus y Julio Castañer pasarían 600 días en prisión por cuasidelito de homicidio, pues “de acuerdo a la investigación, no hubo sino solamente negligencia”, señala Carmela Hertz, abogada de derechos humanos.

“Esa versión era escandalosa y por eso la causa se transformó en uno de los grandes casos de impunidad, más vergonzosos, que puedan haber habido en la historia de la represión en Chile”, sostiene Hertz.

Después de casi 30 años, Guzmán confesó que después de arrestar a los jóvenes chilenos, sus superiores les rociaron gasolina en todo el cuerpo y los amenazaban con un encendedor para que delataran a sus compañeros. Al negarse, los militares los quemaron vivos, muriendo Rojas a causa de las quemaduras cuatros días después y sobreviviendo, con severas heridas en la piel, Quintana.

Esta versión fue sostenida por la sobreviviente y por los periodistas Ascanio Cavallo, Manuel Salazar y óscar Sepúlveda, aunque siempre fue negada de manera oficial.

Después de la confesión de Guzmán, el juez Mario Carroza abrió nuevamente el caso y ordenó la inmediata detención de siete exmilitares cómplices de dicho acto.

Al enterarse de las declaraciones, la víctima dijo en una entrevista de radio que al fin, tras casi tres décadas de quedar impune dicho delito, se sabe la verdad.

(Con información de El País)

mahy

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