María Teresa Rivera acusada y condenada a 40 años de prisión por asesinato al haber abortado involuntariamente, fue liberada este domingo. Después de cuatro años, un tribunal de El Salvador anuló la sentencia debido a que la acusación no poseía “elementos probatorios”.
En la provincia de Mejicanos, Rivera tuvo un “problema obstétrico” por lo que perdió al feto de menos de 21 semanas el 24 de noviembre de 2011. Debido a la pérdida de sangre, Rivera se desmayó en el baño de su casa.
La suegra encontró a la mujer, por lo que fue llevada al hospital. Según la legislación del país, el personal médico debe dar notificación a la policía, pues al perder al feto fuera de la clínica, se levantaron cargos por homicidio agravado, informa El País.
El 27 de julio de 2012 el tribunal la sentenció a 40 años de prisión, a pesar de las protestas internacionales.
De acuerdo con el reporte de la BBC, el juzgado de San Salvador revocó el mandato debido a que “existieron debilidades en la autopsia realizada al cadáver, además no se estableció los elementos probatorios que determinaran que fuera ella la que le quitara la vida a su hijo”.
En El Salvador el Código Penal vigente desde 1998 estipula que está prohibido el aborto en todas las circunstancias, incluso cuando el embarazo es consecuencia de violación o incesto o cuando la vida de la embarazada corre peligro.
Los médicos tienen la obligación de informar a las autoridades si creen que una mujer ha intentado abortar. Si no denuncian, ellos también podrían enfrentar largas condenas de cárcel.
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