Faltan 42 días para que se realicen las elecciones estadounidenses y hasta ahora los cuatro expresidentes de Estados Unidos y Barack Obama se han mantenido firmes en algo: ninguno apoya al candidato presidencial republicano, Donald Trump en las elecciones del próximo 8 de noviembre.
Algunos lo han dicho de forma velada, otros han sido muy directos como Obama, que hace unos días fue tajante y dijo al respecto: “La gente no es consciente de las exigencias de este trabajo. Cualquiera puede soltar un tuit. Cualquiera puede ser crítico. Pero eso no significa que puedas manejar una crisis internacional".
Sin mencionar a Trump, quienes escucharon a Obama entendieron claro que el mensaje hizo referencia a la campaña de ataques que ha sostenido el magnate en Twitter.
Pese a sus claras diferencias ideológicas, los expresidentes republicanos George H. W. Bush (1989-1993) y George W. Bush (2001-2009), así como los demócrtas Jimmy Carter (1977-1981), Bill Clinton (1993-2001) y el actual mandatatio Barack Obama coinciden en algo: ninguno de ellos apoya la candidatura del magnate.
Tras el debate de este lunes, quedaron claras las trincheras de cada candidatura; mientras Trump interrumpe, ataca y opta por los adjetivos calificativos en su discurso, Clinton usa los cuatros años de experiencia que le dieron el ser secretaria de Estado en la Casa Blanca, bajo el mando de Obama y usa datos, porcentajes, testimonios de vida y cifras para responder a los ataques.
Luego del choque Clinton vs. Trump, también ha sido Twitter el escenario donde Clinton ha defendido su triunfo y como buena estadista hoy lanzó un tuit donde menciona las 58 veces que Trump expuso datos falsos en el encuentro histórico que registró una audiencia de más de 80 millones de espectadores.
"Whew, OK!” https://t.co/385hydBQan
— Hillary Clinton (@HillaryClinton) 28 de septiembre de 2016
En tanto, Trump también ha usado la red social hoy para difundir que será el ganador en el próximo debate programado para el 9 de octubre, y aunque han sido difundidos sondeos y estadísticas, él continúa asegurando que triunfó sobre Clinton el lunes pasado.
Such a great honor. Final debate polls are in – and the MOVEMENT wins!#AmericaFirst #MAGA #ImWithYouhttps://t.co/3KWOl2ibaW pic.twitter.com/sfCEE3I5pF
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) 27 de septiembre de 2016
Hasta ahora los expresidentes de Estados Unidos apuestan por Clinton gracias a su experiencia como funcionaria.
Al respecto cuenta con el respaldo de Obama que dijo sobre su trayectoria al nombrarla en 2009 como secretaria de Estado: “Observé su inteligencia, su juicio y su disciplina".
En tanto, George Bush padre y George Bush hijo apoyaron en el pasado a los candidatos presidenciales: John McCain en 2008 y a Mitt Romney en 2012. Pero no han dado su respaldo a Trump.
Y aunque no han expresado abiertamente su rechazo, ningun de los dos asistió a la Convención Nacional Republicana.
Por su parte George W. Bush criticó de forma velada a Trump durante la campaña de su hermano.
"La persona más fuerte no suele ser la que grita más en la habitación. Entiendo que los estadounidenses estén molestos y frustrados. Pero no necesitamos a alguien en el Despacho Oval que refleje e inflame nuestro odio y frustración", dijo George Bush hijo el pasado mes de febrero en Carolina del Sur.
Otro de los factores contra Trump son los medios de comunicación, que él mismo censuró sin darles autorización de cubrir sus actos de campaña, y con quienes tanto él como su esposa Melania Trump, se han enfrentado por múltiples motivos.
Analistas, líderes de opinicón, electores y observadores de las elecciones presidenciales en Estados Unidos se preguntan si habrá una “sorpresa de octubre”, el próximo mes podría cambiar todo el escenario según el proceso electoral estadounidense que considera clave el último mes de campaña.
(Con información de El Mundo).
avl

