La Organización de las Naciones Unidas (ONU) anunció este lunes que estudiará a profundidad la nueva versión del decreto migratorio del presidente Donald Trump, para en los próximos días poder emitir su postura frente a esta orden, que con leves cambios se firmó esta mañana y básicamente sigue manteniendo el veto migratorio a seis países de mayoría musulmana, excepto a Irak que fue eliminado de esa lista por mostrar sus intenciones de combatir al Estado Islámico, según informó la Casa Blanca, tras confirmar que tampoco se verán afectados aquellos ciudadanos que cuenten con visa vigente o estatus de refugiado.
La ONU también se dijo dispuesta a discutir el asunto de manera constructiva con Washington, de acuerdo con el portavoz adjunto del secretario general del foro mundial, Farhan Haq.
"Es algo que vamos a estudiar y lo examinaremos antes de hacer comentarios en profundidad (…) En particular nuestros colegas del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados están examinando la orden ejecutiva y están listos para abordar el asunto de manera constructiva con las autoridades de EU para contribuir a que ese país siga siendo liderando la protección de los refugiados".
Por su parte, los líderes demócratas se mostraron en contra de esta nueva orden, que además reducirá de 110 mil a 50 mil el número de refugiados que EU aceptará cada año, por considerar que sigue siendo racista e inconstitucional: “Esta es la misma prohibición, con el mismo propósito, impulsada por la misma discriminación peligrosa que debilita nuestra capacidad de combatir el terror”, afirmó Nancy Pelosi, líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes.
Mientras el senador también demócrata Chuck Schumer denunció que esta nueva directriz es antiestadounidense y atenta contra la seguridad de las personas: “Una prohibición diluida sigue siendo una prohibición. A pesar de los cambios de la Administración, esta peligrosa orden ejecutiva socava nuestra seguridad. Es más, resulta mezquina y antiestadounidense. Debe ser derogada”.
La nueva norma entrará en vigencia el próximo 16 de marzo por un periodo de cuatro meses, tiempo en que se decidirá si se mantiene o si presentan nuevas medidas respecto a los países mencionados.
La primera orden ejecutiva se firmó el pasado 27 de enero y apenas estuvo en vigor ocho días, pues el 4 de febrero, el juez federal James Robart, de un tribunal de Seattle, en Washington bloqueó la orden, que desató protestas en varias ciudades de EU y del mundo.
(Con información de EFE)
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