Como ya es común el gobierno iraní mantiene un duro control sobre la información que se maneja a través de Internet, en especial en las redes sociales, por lo que en su más reciente atentado contra la libertad de los internautas solicitó a la aplicación de mensajería Telegram poder espiar a sus usuarios, situación que fue rechazada por la empresa y provocó el bloqueo de la app, según informó la noche del pasado miércoles a través de Twitter su director ejecutivo y fundador, Pavel Durov.
Desde entonces la compañía aseguró que está buscando cómo restablecer su servicio, sin embargo, hasta el momento no lo han logrado.
Por su parte, la agencia de noticias oficial iraní, IRNA, y el ministro de comunicación y tecnología de la información, MahmudVaezi, negaron tales acusaciones sobre que las autoridades intentaran filtrar Telegram.
La aplicación de mensajería se volvió el medio preferido de la población local para compartir pornografía y sátiras políticas.
Cabe señalar que oficiales iraníes dijeron este año que no permitirán que Internet ofrezca servicios que no respeten las reglas culturales y políticas del país.
(Con información de AP)
slg

