El director es el centro de las iras del sindicato policial de la Gran Manzana, que ha pedido boicotear sus películas
Quentin Tarantino se ha echado un nuevo enemigo encima: la Policía de Nueva York. Su marcha por las calles de la Gran Manzana en protesta por la brutalidad policial ha desatado una reacción airada por parte del sindicato que representa a los agentes de esa unidad. Han hecho un llamado a boicotear sus películasen señal de protesta.
Lo hicieron a través de su página web, asegurando que no es extrañar que un portavoz de la "degeneración" y alguien que glorifica la violencia y los crímenes en sus películas, sea también un hombre que odie a los policías. Lo dijo Patrick Lynch, el jefe del sindicato, muy molesto por el hecho de que Tarantino hubiese llamado "criminales" a los agentes policiales.
El director de Kill Bill decidió volar hasta Nueva York para sumarse a la marcha por la Sexta Avenida del domingo en respuesta a las recientes muertes de ciudadanos, la mayoría afroamericanos, a manos de policías. La caminata transcurrió de manera pacífica desde Washington Square durante varios kilómetros con la presencia de cientos de personas pidiendo justicia por crímenes que consideran que han quedado impunes.
Tarantino portó carteles con los nombres de las víctimas y aprovechó para hacer declaraciones sobre la causa. "Soy un ser humano con conciencia", indicó. "Y si crees que hay crímenes ocurriendo, entonces te tienes que levantar y oponerte a ello. Estoy aquí para decir que estoy del lado del asesinado".
http://www.elmundo.es/cultura/2015/10/26/562eabcf268e3eb33c8b45ee.html

