Recomendamos: “Una vez que cruzan la frontera, las drogas no se venden solas”: el poco conocido mundo de los “narcos gringos”

¿Cómo se imagina a un narcotraficante de Estados Unidos?


Para muchos, casi siempre la primera imagen es un personaje de piel morena, con camisa de seda, sombrero, botas vaqueras y joyas ostentosas.


Pero la apariencia de los traficantes estadounidenses es muy distinta.


En general se trata de personas de tez blanca, con ojos azules, vestidos con ropa casual o deportiva.


También hay madres de familia, a veces con hijos pequeños, y muchas veces negociantes o empresarios locales.


Son personas discretas, que no despiertan sospechas de la policía y muchas veces tampoco de sus vecinos o amigos.


El negocio incluye, además, a pandillas locales o delincuentes menores.


Esta es la realidad del narcotráfico en Estados Unidos y que revela el libro Narcos Gringos, del periodista Jesús Esquivel.


El documento muestra las redes que distribuyen drogas como marihuana, cocaína, anfetaminas y heroína en casi todas las ciudades de ese país.


Y a diferencia de la percepción de la mayoría de los estadounidenses, reflejada en los medios de comunicación, el problema no son sólo los carteles mexicanos.


"Una vez que cruzan la frontera las drogas no se venden solas, no se reparten solas", dice el autor a BBC Mundo.


"No es tan fácil como bajar a la frontera, alguien tiene que repartirlas, empaquetarlas, transportarlas".


Y ese "alguien" suelen ser ciudadanos estadounidenses.


http://bbc.in/297ydMy

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