En uno más de sus pintorescos comunicados, la Consejería Jurídica del Ejecutivo Federal (CJEF) arremetió contra los legisladores que se han manifestado contra la ley relativa al fentanilo, en especial contra Xóchitl Gálvez, por aquellas sesiones en las que la mayoría oficialista del Senado, en unos cuantos minutos, de manera improvisada y fuera de la sede del órgano legislativo, la aprobó.
De vuelta de sus vacaciones, durante las cuales no pudo ni siquiera recibir una notificación del Instituto Nacional Electoral, aunque sí darse a la tarea de redactar y publicar una suerte de regaño a este organismo autónomo, la CJEF se sumó a la ofensiva ordenada por el presidente Andrés Manuel López Obrador contra Gálvez.
Con motivo de la impugnación que un grupo de senadores de oposición presentó contra la reforma a la Ley Federal para el Control de Precursores Químicos, Productos Químicos Esenciales y Máquinas para Elaborar Cápsulas, Tabletas y/o Comprimidos, enfocada principalmente al asunto del fentanilo, la CJEF presentó una lamentación contra aquella.
Se debe recordar que al cierre del anterior periodo de sesiones del Senado, nuevamente la mayoría oficialista encabezada por Morena, por orden de López Obrador que le fue transmitida por Adán Augusto López Hernández, entonces secretario de Gobernación, votó en contra de la persona propuesta para ser comisionada del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), con lo cual lograron que el Pleno de este organismo se mantenga casi paralizado.
Entonces los diputados opositores tomaron la tribuna para exigir el nombramiento del comisionado del INAI, e incluso pernoctaron allí para mantener su demanda.
Entonces la mayoría oficialista desarrolló al otro día la sesión en la casona de Xicoténcatl, también del Senado, en cuyo salón se encadenó Gálvez. Ante ello, en un patio del lugar los legisladores de Morena y aliados montaron rápidamente unas mesas, unas sillas, y en cuestión de minutos aprobaron reformas a varias leyes, entre otras la anteriormente referida, muchas de las cuales han sido impugnadas por violación a los procedimientos parlamentarios.
Todavía desempacando, la gente de la Consejería se puso a redactar uno más de sus ya tristemente famosos comunicados, ahora calificando de “ilegítima” la impugnación presentada por los legisladores opositores, para lo cual arguye que obstaculizaron el debate parlamentario, y que prefirieron organizar bailes y pijamadas, y les acusa de conductas antidemocráticas.
Lo que llama la atención del comunicado del CJEF es que se centra en la figura de la senadora Gálvez sin mencionar a ningún otro de los legisladores que acusa: desde los destacados señala que ella “y otros legisladores se negaron a participar en el debate parlamentario”.
Más adelante, entre los elementos que arguye para intentar sustentar sus afirmaciones, la CJEF resalta “la confesión expresa de la senadora Xóchitl Gálvez, para acreditar que su objetivo era impedir el debate parlamentario que, ahora alegan, no pudieron ejercer”.
La CJEF, sin explicar la razón por la cual destaca a la actual precandidata en su argucia (que, en realidad, muy claramente es política-electoral), señala: “Es evidente que las conductas desplegadas por la minoría legislativa, como la senadora Xóchitl Gálvez y otros, tuvieron como objetivo impedir la discusión y votación de los asuntos incluidos en el orden del día: prefirieron organizar bailes, pijamadas y encadenarse a la silla de una mesa, en vez de debatir los proyectos de leyes materia de la sesión”.
Por si fuera poco, en las dos fotos con que ahora ilustró su comunicado, la CJEF pone a Gálvez. El estilo López Obrador en su expresión más pura.

