Ante las declaraciones de Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, en el sentido de hacer una pausa en la relación con España porque “no queremos que nos roben”, el gobierno de este país rechazó de forma tajante esas descalificaciones y expresó su deseo de mantener una relación basada en el respeto mutuo. El mandatario mexicano insiste en el “saqueo” español.
José Manuel Albares, ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación de España, ha dedicado los días recientes a atender el conflicto entre Rusia y Ucrania, por lo que ha viajado a este país y ha tenido reuniones con el secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte y dirigentes de otras organizaciones europeas. En medio de ese problema que pronto se puede convertir en bélico y que puede tener graves consecuencias mundiales, ha tenido que dedicar tiempo a los exabruptos de López Obrador.
En ese marco internacional, en un comunicado el gobierno español ha rechazado tajantemente “las descalificaciones realizadas por el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, en los últimos días contra España y las empresas españolas”.
La administración del socialista Pedro Sánchez recordó a las autoridades mexicanas tanto la sociedad estratégica que integran ambos países como los profundos vínculos que los unen. Y añadió algunos datos sociales y económicos: Más de 175.000 españoles viven en México y cerca de 30.000 mexicanos residen en nuestro país. España es el segundo inversor en México y cuenta con 7.000 empresas en ese país. La inversión española se eleva por encima de 70.000 millones de euros y la mexicana en España supera los 25.000 millones”.
Para finalizar su mensaje, el gobierno español manifestó su deseo de mantener buenas relaciones con México y hasta reforzar los vínculos entre los pueblos, pero deben estar basadas en el respeto mutuo, “como quieren los españoles y los mexicanos, sin este tipo de manifestaciones”.
Esas manifestaciones siguieron este jueves en la conferencia de prensa de López Obrador. El mandatario mexicano dijo que se debería tener una “pausa” en la relación “por el bien de nuestros pueblos”, pero que no habló de “ruptura”. Y continuó con su letanía de descalificaciones: “Vamos a serenar la relación, que ya no se esté pensando de que se va a saquear a México impunemente. Ya eso pasó. Es una falta de respeto; deberían de ofrecer hasta disculpas. No lo han hecho; no importa, pero vamos a entrar a una etapa nueva, despacio”.
El Gobierno de #España rechaza tajantemente las descalificaciones realizadas por el Presidente de #México, Andrés López Obrador.
México es un socio estratégico para nuestro país, y el Gobierno 🇪🇸 desea unas relaciones basadas en el respeto mutuo.https://t.co/85iVI3spZg pic.twitter.com/0h96Tmmdss
— Ministerio de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación (@MAECgob) February 10, 2022
Poco antes de hacer esa declaración afirmó su respeto e, intentando aclarar lo dicho el miércoles, insistió en lo mismo: “Nosotros somos muy respetuosos del gobierno español. Tenemos relaciones íntimas con el pueblo de España, pero en los últimos tiempos, durante el periodo neoliberal, empresas españolas, apoyadas por el poder político tanto de España como de México, abusaron de nuestro país y de nuestro pueblo. Nos vieron como tierra de conquista, eso fue lo que dije ayer, al grado que en cada sexenio había una empresa favorita de España. Iberdrola fue tratada con privilegios que nos afectaron”.
En el contexto nacional del escándalo por la casa de su hijo en Houston (sin ningún derecho, volvió a pedirle cuentas a Carlos Loret de Mola durante la conferencia), López Obrador reiteró sus denuncias contra Iberdrola (a la que acusó de casi convertirse en un monopolio), Repsol y OHL, y afirmó que “nos han ofendido a los mexicanos”.
También dijo que no hay ninguna ruptura, y, en lo más cercano a una explicación de la “pausa”, insistió en su tesis del robo y corrupción a cargo de los españoles: “Vámonos despacio, porque a veces tarda en que se entienda de que ya son otras condiciones. Como llevó bastante tiempo el saqueo, todo lo que fue el periodo neoliberal, 36 años, pues no alcanzan a internalizar de que esto ya es distinto. Entonces, hay que estarles avisando, y esto nos pasa con frecuencia; tenemos que estarles diciendo: Ya no es el tiempo en que venían y no hacían ningún trámite, se les ponían los funcionarios públicos de tapete. Ya no es así, ya no se acepta la corrupción”.
Según el diario español El País, tras las manifestaciones de López Obrador del pasado miércoles conversaron Albares y Marcelo Ebrard, secretario de Relaciones Exteriores. Según las fuentes diplomáticas que consultó, la llamada “transcurrió en el buen tono habitual entre ambos titulares antes de la polémica provocada ayer”.

