jueves 23 mayo 2024

Entre el garrote y la zanahoria, presiones de Zaldívar sobre jueces

por etcétera

Entre el ofrecimiento de la zanahoria y la amenaza del garrote se situaba el método que utilizaba Carlos Alpízar, personero de Arturo Zaldívar, para presionar en el Consejo de la Judicatura Federal (CJF) a jueces y magistrados para que asumieran determinaciones que allí se les imponía, informó Reforma.

Este miércoles ese diario publica la nota “Las presiones en el piso 14 del CJF con Zaldívar”, de Abel Barajas, quien refiere testimonios del maltrato y las presiones que se utilizaban contra los juzgadores para que siguieran la línea dictada por el entonces ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

En el acuerdo del inicio de las investigaciones contra Zaldívar y otros funcionarios cercanos a él destaca el nombre de Carlos Antonio Alpízar Salazar, quien fungía como secretario general de la Presidencia del CJF, quien es indagado por enriquecimiento ilícito, corrupción y extorsión.

Entre los casos en los que Alpízar Salazar, prácticamente a nombre de Zaldívar, ejerció presión sobre juzgadores, hay algunos tan relevantes como las leyes de Hidrocarburos y de la Industria Eléctrica, los aeropuertos de Texcoco y Santa Lucía, el Tren Maya, un asunto relacionado con la empresa editora de El Heraldo de México, extradiciones y aseguramiento de cuentas. En la denuncia también se incluye acoso contra jueces y violencia sexual y de género (por la cual se le puede dar trámite a una denuncia anónima aun sin que se cuente con pruebas, lo que ahora parece desconocer Zaldívar).

Reforma refiere que, para ejercer las presiones sobre jueces y magistrados, Alpízar Salazar los citaba en el piso 14 del edificio principal del CJF, que se encuentra en Insurgentes Sur 2417, en San Ángel, donde debían aguardar en una sala de espera vigilada por personal armado, tras lo cual aquel funcionario les hacía pasar a un cubículo semivacío.

Antes de entrar a entrevistarse con Alpízar Salazar los jueces eran despojados de celulares y dispositivos electrónicos, además de que eran esculcados. Ya en la conversación, les hacía saber la línea dictada por Zaldívar para cada caso de su interés.

(En este punto no está de más recordar que el propio presidente Andrés Manuel López Obrador confesó, en su conferencia de prensa del 21 de febrero de este año, que, “respetuosamente”, intervenía: hablaba con Zaldívar y este, a su vez, “hablaba con el juez y le decía: ‘Cuidado con esto’”. El ministro no hacía esto directamente, sino que contaba con otras personas, como Alpízar Salazar, para ejercer la presión).

Por la parte de la zanahoria, el secretario de Zaldívar ofrecía, a cambio de la obediencia en las resoluciones y sentencias, buenas adscripciones, beneficios políticos, “ratificaciones en el cargo, cursos en el extranjero y hasta dinero”, refiere Reforma.

Por el lado del garrote, los juzgadores eran amenazados con cambios de adscripción, procedimientos de responsabilidad administrativa y suspensiones.

Una suspensión es la que denuncia la magistrada del Tercer Distrito Elba Sánchez Pozos, quien el pasado lunes presentó una denuncia contra Zaldívar. Ella recuerda que en 2019 le tomó la palabra al ministro para denunciar casos de corrupción; lo hizo, pero topó con los intereses de Zaldívar, por lo cual resultó acusada de acoso laboral y fue suspendida del cargo.

Sánchez Pozos también ha recordado el trato denigrante y despótico que recibió de Alpízar Salazar.

En el documento del acuerdo de inicio de investigación también se encuentra lo siguiente respecto al secretario del ministro: “JUFED. La Asociación de Jueces y Magistrados Federales sufrió presiones, amenazas, acoso y trato denigrante del ‘sirviente’ de Zaldívar, los magistrados Luis Vega Ramírez y Ariel Rojas fueron presionados para que a su vez ejercieran coerción sobre jueces y magistrados. El primero fue readscrito”.

El pasado martes esa asociación, conocida como JUFED, manifestó su respaldo a Norma Piña Hernández, ministra presidenta de la SCJN, y su rechazo a los intentos de intimidación y difamación de Zaldívar.

Además de las conversaciones en el piso 14 del edificio del CJF, Reforma también refiere que Alpízar Salazar también realizaba encuentros con juzgadores en “restaurantes caros” y en un rancho de su propiedad para tirarles línea.

Entre los jueces que aceptaron las presiones venidas desde la cima del CJF estuvieron, según la denuncia, Felipe de Jesús Delgadillo Padierna, sobrino de los políticos morenistas Dolores Padierna y René Bejarano, quien determinó la prisión preventiva contra Rosario Robles, para lo cual incluso aceptó como prueba una licencia falsa presentada por la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México.

Además, Alpízar realizaba otro tipo de reuniones: organizó encuentros entre funcionarios de las secretarías de Gobernación y de la Defensa Nacional y juzgadores, con el propósito de “sensibilizar” a estos sobre temas como amparos en casos de extradición.

 

Asimismo, también se refieren presiones e injerencias de Julio Scherer Ibarra, quien fue titular de la Consejería Jurídica del Ejecutivo Federal (es decir, consejero del presidente López Obrador en temas legales), sobre miembros del Poder Judicial.

En la denuncia, contra Alpízar Salazar también se señala su subordinación a un poder distinto al Poder Judicial, ya que acudió a una conferencia de prensa de López Obrador “a rendirle cuentas, mientras trabajaba en el Consejo de la Judicatura Federal, y como recompensa, a su salida recibió invitación a trabajar en la Secretaría de Gobernación como jefe de Desarrollo Democrático”.

Efectivamente, el 15 de septiembre de 2022 Alpízar Salazar se presentó en la conferencia de prensa presidencial como secretario general de la Presidencia del CJF, en donde habló de liberaciones por acuerdos reparatorios, suspensión condicional, criterios de oportunidad o cambio de medida cautelar. Entonces señaló que ello era “un claro ejemplo de que se está trabajando de manera conjunta, coordinada e institucional entre el Poder Judicial y el Poder Ejecutivo respetando la plena autonomía y la independencia de todos y cada uno de los jueces y magistrados”.

Tras dejar su cargo en el CJF, Alpízar Salazar, a invitación del presidente López Obrador, se integró en la Secretaría de Gobernación.

También es necesario recordar que, en una entrevista con Joaquín López-Dóriga, Zaldívar expresó la confianza y el aprecio que le tiene a Alpízar Salazar.

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