Como parte del caso en el que está involucrado el ex director de Pemex, Emilio Lozoya, la Fiscalía General de la República pidió la prisión preventiva justificada al ex senador del PAN Jorge Luis Lavalle Maury, por su posible responsabilidad en los delitos de cohecho, asociación delictuosa y lavado de dinero.
Mientras Lozoya sigue sin pisar la cárcel, a 9 meses de que la autoridad mexicana lo trasladó al país desde España, la FGR pidió que se dicte prisión a Lavalle, presunto copartícipe de algunos delitos en los que Lozoya estuvo involucrado.
El ex senador estará en prisión en tanto se resuelve si será o no vinculado a proceso por los mencionados delitos, que resultaron en afectaciones para el Senado de la República y la Unidad de Inteligencia Financiera de la SHCP.
Lavalle fue uno de los 70 funcionarios y ex funcionarios que Lozoya señaló en su declaración hecha para buscar “un criterio de oportunidad”, ante la FGR. Es decir, para ganar beneficios durante su proceso.
Además de a Lavalle, Lozoya también implicó, entre otros, al actual gobernador de Tamaulipas, Francisco Cabeza de Vaca y al ex candidato presidencial, Ricardo Anaya, panistas, que fueron senadores en aquella época.
Según Lozoya, Lavalle y otros legisladores panistas le ofrecieron trabajar a favor de la reforma energética impulsada por el ex presidente Enrique Peña Nieto, a cambio de sobornos. De no recibirlos, amenazaron con boicotearla.
También involucró al ex secretario de Hacienda, Luis Videgaray, quien supuestamente, le daba “instrucciones” para cabildear con los panistas y otros legisladores de oposición.
“Recibí en diversas ocasiones a los legisladores de oposición cuyas exigencias ascendían, en un primer momento hasta 50 millones de dólares para dar su voto a favor de la reforma energética”.
Al ser parte del grupo de senadores señalados como extorsionadores por Lozoya, Lavalle podría ser vinculado a proceso, y en tanto se define esto, deberá cumplir prisión preventiva.

