“Lo triste es que todas tenemos una historia para el #MiPrimerAcoso”, escribe la usuaria de Twitter @samylumy como parte de la cascada de publicaciones que aparecieron este fin de semana en dicha red social.
En el marco de la marcha en contra de la violencia hacia las mujeres, convocada para este domingo en distintas ciudades del país, miles de mujeres expresaron este fin de semana con el hashtag #MiPrimerAcoso las experiencias de las que han sido víctimas a lo largo de su vida.
Desde la mañana del sábado, y hasta la tarde de este lunes, las microhistorias no han parado de fluir. Miles de mujeres recuerdan cuando un sujeto les apretó una nalga en la calle, el día que un hombre se masturbó a lado de ellas en el transporte público, cuando un profesor les dio un “trato especial”, o cuando la confianza en un familiar se vio traicionada cuando éste intentó tocarle un seno.
Y aunque el acoso y la agresión sexual son dos actos distintos, lo que escribió @samyluy en su tuit resume la gravedad de la situación: parece que toda mujer, al menos una vez en su vida, ha sido acosada o agredida, por decir lo menos.
Otro dato que se percibe es que la mayoría de las experiencias que las internautas se atreven a revelar (algunas se valen de Facebook para no limitarse con 140 caracteres) ocurre entre los nueve y 13 años de edad, y, en la mayoría de los casos, las agredidas no le dicen a nadie o tardan años en entender que fueron víctimas de un acoso o un ataque.
Si bien la campaña nació en México, el impacto de las historias rompió fronteras y pronto mujeres españolas, argentinas, y de otras nacionalidades, se sumaron.






No obstante, algunos tuiteros hombres se burlaron de #MiPrimerAcoso publicando memes o gifs, mientras que otros minimizaban las agresiones.



mahy

