A pesar de que se ha dicho muy “feliz” por los resultados de la jornada electoral del 6 de junio, el presidente Andrés Manuel López Obrador nuevamente mostró su molestia hacia quienes no votaron por su partido y su proyecto al llamarlos “maleantada”, “delincuencia de cuello blanco” y personas lejanas de los más humildes. Aseguró que solo quienes no usan Metro le dieron crédito a la información sobre la Línea 12 y votaron en su contra.
Por segundo día consecutivo, habló de la tragedia del 3 de mayo en la Línea 12 del Metro y aseguró que tal tragedia no impactó electoralmente, ya que Morena ganó la Alcaldía de Tláhuac.
“Ahí con todo el dolor y la protesta deciden seguir apoyando la transformación, pero donde no viajan en Metro o los que no viajan en Metro votaron en contra por la manipulación que se llevó a cabo a través de los medios de este lamentable accidente, de esta desgracia”, afirmó.
Y, en lo que puede verse como un “premio” hacia los habitantes de Tláhuac por haber dado el triunfo a Morena, dijo que el gobierno federal intervendrá directamente para reparar el metro. Pudo haberlo dicho en la misma noche de la tragedia, pero tuvo que pasar el proceso electoral y confirmarse que Tláhuac será para Morena, para que AMLO mostrara apoyo a la demarcación.
“Aprovecho para decirle a los pobladores de Tláhuac y de Iztapalapa, porque pues ellos requieren el servicio de transporte, que voy a tener esta semana una reunión con la Jefa de Gobierno, porque el gobierno federal va a ayudar para resolver el problema”. Y afirmó que a sus adversarios no les va a gustar que ayude a la gente.
“Nada más estamos esperando el dictamen y lo más pronto posible que empiece a funcionar la línea, reparar lo que se tenga que reparar, resolver el problema para que todos los que usan este sistema de transporte se beneficien, esto independientemente de las investigaciones judiciales, pero ya es manos a la obra para resolver el problema. A nuestros adversarios no les va gustar nada, pero nosotros estamos pensando en la gente”.
A más de un mes de lo ocurrido sin que se hayan fincado responsabilidades, el presidente siguió haciendo uso político de la tragedia, al asegurar que los que sí resultaron afectados, habitantes de Tláhuac e Iztapalapa, votaron por su partido, en tanto que los más ricos, a los que ni les afecta el problema, votaron en su contra.
En declaraciones hechas desde el lunes, el presidente ha contradicho su propia afirmación en el sentido de que se siente feliz por los resultados, ya que no ha cesado de insultar a aquellos ciudadanos que votaron por una opción política distinta.
“Pero sí estoy feliz. Se unieron todos, toda la maleantada, delincuencia de cuello blanco, traficantes de influencias, policías corruptos, medios vendidos, alquilados, y el pueblo dijo no, seguimos con la transformación”.
Asimismo, aunque ha señalado que en la Cámara de Diputados les fue muy bien, también ha admitido que para sacar reformas a la Constitución tendría que pactar con otros partidos.

