El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, atribuyó al contexto electoral las recientes declaraciones de su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, en el sentido de que “de ser necesario” se construirá un muro humano para frenar la migración en su frontera sur.
Según el mandatario, su gobierno mantendrá con el país vecino la misma política de cooperación para el desarrollo, con el objetivo de lograr que la migración no sea obligada por las circunstancias, sino voluntaria; detalló que se están generando oportunidades de trabajo e incluso se otorgarán visas humanitarias para centroamericanos, además de procurar que respeten sus derechos humanos. No obstante, dijo que no entrará en confrontación con Trump, ni se inmiscuirá en asuntos internos de Estados Unidos.
“De ninguna manera vamos nosotros a entrometernos en la política interna de Estados Unidos. Nosotros hemos recibido un trato respetuoso del presidente Donald Trump y vamos a mantener también una actitud de respeto hacia su gobierno”, indicó en su conferencia de prensa matutina.
López Obrador consideró que se tienen que revisar en Estados Unidos y otros países los periodos de gobierno porque “política es tiempo” y en el caso estadounidense, un periodo de cuatro años aunque se permita la reelección no es lo más adecuado, porque una vez que se gana, por su corta duración todo se legisla y se realiza en función de lo electoral y eso genera inestabilidad.
Según el titular del Ejecutivo Federal, esta opinión no la da como presidente de México, porque “no debemos meternos en los asuntos de ningún país extranjero”; este punto de vista, dijo, la expone como “ciudadano conocedor de la historia y politólogo”, sin embargo, advirtió que no permitirá que se involucre a México en nada que tenga que ver con la política interna de otros países.
“Hay que entenderlo como es, por razones electorales de Estados Unidos nos quieren involucrar, no vamos a responder. En Estados Unidos o en cualquier otro país”, señaló.
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