Recomendamos: 2019, el año de Juan Pueblo, por Luis Cárdenas

Seamos francos, a la mayoría de la población en este país le importa un comino la misión del INE, del Inai o del INEE. Los organismos autónomos reguladores de energía, de finanzas o de telecomunicaciones, por ejemplo, podrían desaparecer tan pronto como mañana mismo con la alharaca erosionada del egregio Juan Pueblo que, si acaso, aplaudiría los millones ahorrados que, seguramente pensará, se robaban esos que no tienen llenadera.

A la mayoría, a Juan Pueblo, ni le va ni le viene la autonomía de lo que sea porque los contrapesos y los árbitros van contra la naturaleza del populismo, estorban la víscera y entorpecen los deseos soberanos del sabio bueno que nunca se equivoca aunque no sepa absolutamente nada de lo que no se equivoca.

Juan Pueblo, en realidad, representa una de las peores formas en la degradación de las democracias, la oclocracia, que enaltece al absurdo basado en mentiras, tabúes y prejuicios sobre cualquier fundamento lógico.

Sí, Juan Pueblo mete la pata hasta el fondo, y la mete muy seguido, pero jamás reconocerá que todo se ha ido al caño por su necedad e ignorancia.

Este 2019 será el año de Juan Pueblo, que paladeará, gustoso, el derrumbe de las instituciones que siente le deben algo, que siente le deben todo, salivará su schadenfreude con hombres y mujeres que terminarán en la calle víctimas de recortes que los vomitan del sistema al que dieron su vida.

Más información en: El Universal

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