Dirán la misa, pero la caravana de Javier Corral le parece a Gilga un acto más de la campaña del Joven Maravilla Anaya, que por cierto ha decepcionado a Gil y debería proponer un poco más que a un joven político tocando la guitarra, si el éxito hasta ahora es el niño naranja cantando, la cosa va mal. La imagen del gobernador de Chihuahua a la cabeza de la marcha con una bandera de México le revela a Gamés la pobreza de la vida política nacional. La verdad, el triunfo de Corral es menos que él y sus partidos y más la cauda ladrona del ex gobernador del PRI, un pillo de mucha monta.
Gil no da crédito y cobranza. Dice Corral: “Han sacado el cobre esos tecnócratas de Hacienda y se han visto como el brazo armado del PRI para tapar sus corruptelas”, se lo dijo a Carlos Loret en el noticiero Despierta. El objetivo de la Caravana por la Dignidad: “que se tramite un verdadero proceso de extradición contra Duarte y que se levante el castigo de Peña Nieto a Chihuahua y se trasfieran los recursos pactados”. ¿Vamos a regresar a la dignidad? ¿A Marcos y su sainete, gobernador Corral?, ¿eso es todo lo que tenemos? ¿Imitar a Marcos?: Dios de bondad. Correcto, que le den sus dineros, que extraditen a Duarte; por cierto, Javier Duarte y Roberto Borge están en la cárcel. Desde luego eso no exculpa al nuevo-viejo PRI, pero están en el frescobote. Gil está triste, ojeroso, cansado y sin ilusiones, en serio: ¿por qué tenemos políticos tan chafas? Levantas una piedra y sale Corral con una marcha por la dignidad. No se la prolonguen, gobernador.
Chihuahua en llamas
El estado de Chihuahua viene hacia nosotros, pero no con la marcha por la dignidad, sino con la violencia salvaje (si tal cosa fuera posible) que a Javier Corral no le da la gana explicar, o combatir. Gil lo leyó en su periódico MILENIO, en un reportaje muy bueno de Melissa del Pozo. La violencia aumentó 45% en Chihuahua en 2017. Después de sufrir el tiempo más sangriento en 2010 y 2011, en 2017 la oscuridad se adueña de nuevo del estado, mientras su gobernador empuña la bandera nacional. No hay derecho. Total: Chihuahua se acerca como el bosque a Macbeth; ah, culto Gamés. Escribe Melissa del Pozo: “Los asesinatos relacionados únicamente con el crimen organizado crecieron 44.9% (…) las confrontaciones entre La Línea y las escisiones de estos han provocado el desplazamiento forzado de cientos de personas, sobre todo de campesinos e indígenas tarahumaras asentados en la sierra”. Despojo de tierras, desapariciones, secuestros, las historias de este reportaje son para encerrarse en el clóset. Oiga, gobernador Corral, esos campesinos y esos indígenas, ¿no merecen su protección en lugar de hacer el numerazo con la bandera? El que desvía cientos de millones de pesos es un criminal peligroso; ahora mal sin bien, el que no protege a su gente, a sus gobernados, ¿cómo se llama? Regrese, Corral, hágase cargo, porque para eso lo eligieron. ¿Cómo ven a Gilga llamando al corazón de políticos impresentables?
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