Gil lo leyó en su periódico Reforma con los ojos de plato y plata: el jefe de la Policía de Veracruz, hombre cercano a Javier Duarte, Arturo Bermúdez Zurita, es dueño de 19 inmuebles en México y Estado Unidos y socio o dueño de al menos 24 empresas. Se sabía que el cargo de la jefatura policiaca de Veracruz dejaba muy buen dinero, pero caracho, tanto así, nadie lo imaginaba.
Miguel Ángel Yunes afirma que las propiedades de Bermúdez forman una red dentro de la gran red de corrupción de Veracruz: “Tiene al menos 24 empresas en México, muchas de ellas dedicadas a la seguridad privada, a vender equipos de seguridad pública. Tiene casinos, bares, empresas de transporte terrestre y aéreo. Tiene nueve propiedades en la Ciudad de México, cinco en Xalapa, una en el Puerto de Veracruz, dos en Quintana Roo y dos más en Texas”. Las propiedades que adquirió Bermúdez en Texas están muy cerca de las que poseen su esposa, su hermano y dos de sus sobrinos.
Gil se llevó los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y caviló: a esto se le llama robar a manos llenas sin que poder alguno lo impida. Corrupción a lo grande. No piensen la lectora y el lector que las casas de Houston de Bermúdez y su familia son ostentosas, para nada, son casitas que cuestan sus 400 mil dólares, poco más, poco menos. Comuníqueme con Bermúdez. Qué compraste hoy, Arturito. Unas casitas en Houston, señor gobernador. Te dije casas, no casitas, Arturo. A veces, Gilga piensa en lo fácil que parece tomar dinero público para convertirlo en bienes privados. Un regalo. Ah, el nuevo PRI tan parecido el viejo PRI, en fon.
Conocimiento
Mientras el gobernador electo Yunes y el aún gobernador de Veracruz, Duarte, se sacan los ojos. Gil ve cómo se derrumba una parte del edificio priista: Veracruz, Quintana Roo, Chihuahua. Ese edificio no llegará completo a 2018, pueden estar seguros y seguras los lectores, las lectoras y les lecteres. Duarte dijo: “No tenía conocimiento (de las propiedades). Ya será el propio Bermúdez que deberá defenderse, es por eso que le reconozco que haya presentado su renuncia precisamente por ello, para poder defenderse y demostrar la legitimidad de su patrimonio (…) toda administración, todo gobierno es susceptible de ser infiltrado por la corrupción y para ello existen instituciones encargadas para investigar y en sus caso determinar si existe alguna conducta que confirme que existió algún elemento de delito relativo a la corrupción en lo que se refiere al desarrollo de su responsabilidad”.

