¿La corrupción es de los mayores problemas del país? Sí. ¿La corrupción sólo la cometen los políticos? No. ¿Los problemas de México van a acabar cuando la corrupción se acabe? Tampoco. ¿Morena está libre de corruptos? Menos.

Sin embargo, para el candidato de la coalición Juntos Haremos Historia los corruptos y ladrones se miden con distinta vara, qué va con el que robe un cilindro de gas o la bolsa de cualquier transeúnte, el objetivo es acabar con los “políticos ladrones” y de ahí, todo es amor, paz y reconciliación.
El pasado lunes, desde uno de los bastiones del PRI, Atlacomulco, Estado de México, Andrés Manuel López Obrador hizo apología al saqueo mientras anticipó el perdón religioso y de su gobierno a los “ladrones menores”.
“No hay ninguna banda que robe más, y ni siquiera pierden su respetabilidad esos corruptos”, pronunció y enseguida dijo: “Cómo nos han tenido manipulados, engañados, anestesiados, hipnotizados, atontados, que nos han hecho creer que el ladrón es el que se roba una gallina, el que se roba un guajolote, el que se roba un cilindro de gas, el que se roba la ropa tendida en el patio o el que se roba una bolsa en el mercado. ¿Y los grandes ladrones? Ni siquiera pierden su respetabilidad”.
Para Andrés Manuel, “el peor de los ladrones es el político corrupto”, el resto, es historia, porque según proclama, “la inmensa mayoría del pueblo de México es honesta, nuestro pueblo es honesto, es honrado, el problema está arriba, no abajo. En las comunidades de los pueblos la gente es noble, es buena, es honesta”.
Entonces sí, el ciudadano corrupto, el que roba un día sí y al otro también es bienvenido en el movimiento de López Obrador, no importa la víctima, importa la amnistía, porque incluso, previo a recibir la ovación del público, alzar las manos y gritar el “¡Viva México!”, el líder de Morena concedió a la gente “robar”, “agarren, agarren”, gritó.
“Si están muy necesitados agarren, agarren, está permitido. Estoy hablando con obispos con pastores para que no sea ningún pecado quitarles todo a estos corruptos”, enunció, para rematar con: “Que está permitido decir una mentira piadosa”.

