Una de las primeras inversiones privadas que se dieron a conocer en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador fue precisamente la de la fábrica de café en Veracruz, por parte de Nestlé.
En reunión privada en Palacio Nacional, exactamente hace un año, Fausto Costa, presidente ejecutivo de Nestlé México, le anunció al mandatario que invertirían 154 millones de dólares en la fábrica de café. En los últimos días, dieron a conocer que aumentaría dicha inversión a 200 millones de dólares para concluir la primera fase del proyecto.
Fausto Costa nos dice que su apuesta por México es de crecimiento sostenido y de apoyo al sureste, que así se lo hizo saber al presidente López Obrador.
Tan sólo en Veracruz le compran a más de 10 mil productores del campo.
México representa uno de los cinco primeros países para Nestlé en el mundo. Sólo nos ganan mercados enormes como China, EU o Brasil.
La planta de Nestlé de café en Veracruz será la principal productora del grano en el mundo. La empresa suiza es famosa por sus leches (Nido, La Lechera, o Carnation) o incluso por el conocido alimento para bebés, Gerber, pero ahora, se va cimentando en el café.
La empresa sabe que su marca Nescafé tiene un reconocimiento fuerte de los consumidores de nuestro país. Decidió aprovechar ese conocimiento de marca y emprender la creación de cafeterías Nescafé, que bajo una coinversión con CMR van a abrir más de 150 establecimientos. La inversión conjunta será de 800 millones de pesos.
Además, Nestlé apuesta fuerte por el posicionamiento de las cápsulas y cafeteras Dolce Gusto (también de Nestlé), y está llegando al mercado gourmet con Nespresso y sus nuevos establecimientos.
Claro, que aparte del café vendrá el tema del chocolate, en donde también lanzaron su chocolate Carlos V orgánico, y sus distintas inversiones en el sureste.
Y eso sí, en el etiquetado de alimentos, Nestlé sí difiere con la postura gubernamental: le gustaría mucho más el Nutricore, utilizado en Europa, donde vienen señalamientos en verde, amarillo y rojo, en lenguaje universal, en lugar de los octágonos negros.
JALISCO SE COMPROMETE; RECHAZA INVERSIÓN DE 759 MDD
El gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, decidió frenar la termoeléctrica de la CFE, llamada La Charrería, que se encontraría en Juanacatlán. Las razones son ambientales, pues ya no quieren que Jalisco sea un estado generador de uso de fuentes fósiles, sino apostar a las energías limpias, tal y como vienen los compromisos del Acuerdo de París. Para Alfaro, si el gobierno federal no apuesta por energías limpias, Jalisco sí. Y dice que son 759 millones de dólares de inversión que está rechazando, pero es momento de definirse si se está comprometido con la agenda ambiental o no.
Y como no queriendo, Alfaro se enfrenta a Manuel Bartlett, director de la CFE, que de por sí le gustan los pleitos con los privados, y ahora simplemente no podrá echar a andar su inversión de termoeléctrica en Juanacatlán.
Este artículo fue publicado en Excélsior el 19 de diciembre de 2019, agradecemos a José Yuste su autorización para publicarlo en nuestra página.

