Pepe Calzada y las apuestas de Manlio

Doce son los retos inmediatos para el líder nacional del PRI y de ahí, se desprenden dos apuestas cruciales para su partido, para la política nacional y para él. Beltrones ha dicho que el tricolor compite en cada elección para ganar, pero con el que da la operación, habló de ganar 9 de 12 gubernaturas el 5 de junio.


Nueve hoy ya lucen muchas, tendencias en Tamaulipas, Chihuahua o Tlaxcala le pueden tirar los momios.


Sin embargo, en Veracruz el senador con licencia Héctor Yunes Landa remonta cuesta arriba. Camina lejos del desprestigio del gobernador, carece de banderas a nivel gobierno-priista-federal y por tanto, le toca vender esperanzas, no resultados. Con todo y gracias al crecimiento del candidato de Morena, las encuestas hablan ya de un empate entre los primos Yunes L.


En Puebla, la priista Blanca Alcalá avanza y al morenovallista, Tony Gali, el engrudo se le hace bolas, muchos asesores AAA y estrategas panistas, un cuarto de guerra en constante guerra intestina y viejas (y frescas) facturas que comienzan a cobrarle al gobernador Rafael Moreno Valle, perfilan una elección sin una diferencia proporcional a la cantidad de recursos invertidos.


En Oaxaca las divisiones formales e informales del bloque izquierdista, entre aliancistas del PAN-PRD y de Morena, benefician la campaña de Alejandro Murat, sumado a las capacidades operativas-electorales de los oaxaqueños, algo así como el tequio para Murat.


El PRI hace trabajo de zapa en cada distrito y comité electoral. El horizonte de Manlio Fabio Beltrones, dicen, es claro. Primero la elección del 5 de junio, después lo que sigue, y lo que seguirá a partir del día 6 será 2018.


Los resultados, el ambiente postelectoral, lo que sus coordinadores parlamentarios hagan o dejen de hacer en el periodo extraordinario con los temas anticorrupción, mariguana y mando policial único, influirán de cara a la tribuna y en lo interno, el voto duro sólo se consolida donde hay posiciones reales de poder.


Beltrones aseguró que desde la presidencia del PRI no se movería para otro proyecto (el suyo) y ha cumplido, no aparece en los anuncios que, para tiempos oficiales tienen los partidos políticos, a diferencia de AMLO y Ricardo Anaya que no dejan ir un spot vivo.


Sin un partido consolidado, la imaginación y ganas de cualquiera, sobran. Los priistas más mencionados son Miguel Osorio, José Antonio Meade, el propio Manlio, Pepe Calzada, titular de la boyante Sagarpa, y Luis Videgaray, con su medida indiferencia, astucia y cálculo avanzado.


Trasciende que Beltrones tiene claro que, si las cuentas postelectorales no le plantean un panorama promisorio para sus aspiraciones, su talento y oficio soplarán a favor del exgobernador queretano.


Los movimientos recientes en las áreas de Comunicación Social de Hacienda y Sagarpa envían señales de humo, apreciables desde lejos.



Este artículo fue publicado en La Razón el 03 de Mayo de 2016, agradecemos a Carlos Urdiales su autorización para publicarlo en nuestra página

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