
FOTO: MOISÉS PABLO /CUARTOSCURO.COM
Murió uno de los más grandes, yo lo quería mucho, lo conocí en una exposición de pintores oaxaqueños y fue muy amable conmigo; le mostré dos obras mías y me felicitó mucho.
También me dio consejos de cómo usar el color. Recuerdo que las primeras obras que vi de él en el Museo de Arte Moderno me impactaron y marcaron una huella muy grande en mi corazón. Siempre aprendí mucho de sus colores y su fantasía. Era como un brujo con un conocimiento gigante de lo primitivo. Se nos fue un torrente de color y formas maravillosas, se nos fue una fuente de sorpresa ante la belleza de cómo sus ojos veían al mundo. Estoy muy triste y conmovido. Me siento mal.

