No nos sigan confundiendo
Quizá el vocero y el propio Presidente hayan perdido de vista el peso que tienen sus declaraciones. Cada vez que hablan, buena parte de la población los escucha y les hace caso. Lo que dicen llega a millones de personas
Quizá el vocero y el propio Presidente hayan perdido de vista el peso que tienen sus declaraciones. Cada vez que hablan, buena parte de la población los escucha y les hace caso. Lo que dicen llega a millones de personas

La abundancia de satisfactores que tenemos en la época moderna, y su gran disponibilidad, nos hacen creer que se trata de algo normal, algo que siempre estará ahí. No es así. Aunque nuestra capacidad de asombro casi ha desaparecido, es
Sigue siendo sorprendente que la matanza del 22 de enero en Camargo, Tamaulipas, donde fueron asesinados y calcinados 19 migrantes, no cause una reacción mayor en el país y en el mismo gobierno. Lo sucedido merece la atención oficial más

En el México de hoy, hay dos posiciones que lo califican o si lo prefiere, que pretenden describirlo. Una, la oficial, afirma que vamos muy bien y estaremos mejor mientras que la otra, afirma y pretende demostrarlo, que vamos mal
Al Presidente le corre la prisa desde que ganó las elecciones. A los pocos meses de que ganó la elección organizó una consulta bastante cuestionable sobre el aeropuerto de Texcoco, quería cumplir lo más pronto posible, promesas de campaña y

Vino la inevitable: una contrarreforma eléctrica a la de diciembre de 2013, cuando, al llegar Peña Nieto al poder, en aquel entonces se abrió la generación eléctrica a los privados y, sobre todo, se apoyó la energía renovable. El gobierno
Más allá de la infinidad de interpretaciones y especulaciones sobre la salud del Presidente, lo más importante es que acalló rumores, los cuales estaban entre justificados y la insidia. Lo que quedó claro es que no hay indicios de que

En 1981, cuando tomó posesión Ronald Reagan como presidente de Estados Unidos, dijo: “La solución no es el gobierno porque el gobierno es el problema”. Ese país, en ese momento, tenía que replantearse el tamaño de un Estado demasiado intervencionista.
Sin negar que el Gobierno ha hecho un gran esfuerzo y hasta cierto punto ha respondido a las demandas de la pandemia, también es cierto que ha ido entrando en un círculo vicioso. Veremos estos días si por fin el

Qué bueno que el presidente López Obrador, aunque sea en un video que podría haber sido producido por su peor enemigo (muy desafortunado en forma y fondo), haya finalmente aparecido en público una semana después de que se confirmara que