martes 05 marzo 2024

El periodismo militante cierra filas en torno a Dolia Estévez

por Orquídea Fong

Como ocurre siempre que surge información (o rumores) de “altísimo voltaje”—según palabras de Carmen Aristegui—en contra del gobierno federal, la prensa militante le ofrece espacios de difusión, aunque no existan sólidas evidencias de su veracidad, al tiempo que, cautelosa, se protege en caso de que, por lo que sea, resultara no ser la cosa del todo cierta.


Así está ocurriendo con el caso de lo dicho este miércoles por Dolia Estévez, a quien ya se convierte velozmente en una víctima de una “embestida” del gobierno de Peña Nieto, según palabras de Jenaro Villamil; al tiempo de que se matiza lo necesario para no reconocer, jamás, ningún error.



Este 1 de febrero, la periodista difundió una “versión” de la plática que sostuvieron en días pasados Donald Trump y Enrique Peña Nieto, en el sentido de que Trump amenazó a Peña Nieto con invadir México y lo trató de manera “humillante”. Hay muchos elementos cuestionables en esta información y en la manera en que medios como Proyecto Puente (donde primero se difundió) Aristegui Noticias, Proceso, Sin Embargo y Homozaping la han retomado y difundido.


Aunque el primer medio en difundir el relato (que no es noticia o reportaje) de Dolia Estévez fue el portal Proyecto Puente, quien le dio verdadera proyección nacional fue Carmen Aristegui, que la entrevistó este miércoles para su programa “Aristegui en vivo”, en términos absolutamente contrarios al oficio periodístico.


Si Dolia Estévez no presentó absolutamente ningún sustento documental de su relato, Aristegui admitió, sin objeción alguna, todas y cada una de sus palabras y las usó como arma para increpar el gobierno federal y además, lo convirtió en nota cliquera. Y este jueves, en su programa en vivo, Aristegui abordó nuevamente “este tema de enorme importancia, por tratarse de declaraciones del presidente Donald Trump en relación a nuestra circunstancia… más que de declaraciones se trata de lo que habrían dicho Peña Nieto y Donald Trump en esa conversación”. (Nótese por favor el uso del condicional). Aristegui, como es usual en ella, se protege de cualquier señalamiento de imprecisión al manifestar que las cosas “podrían” haber sucedido de tal o cual modo.



Sin embargo, apenas un día antes calificaba de “graves revelaciones” lo relatado por Estévez y la felicitaba por su “altísimo nivel de investigación”.


Lo mismo ocurrió con el resto de los medios, que, en general, retomaron sin filtro las declaraciones hechas por Estévez en el programa de Aristegui, y convirtieron a la periodista en el eje central del evento noticioso al señalar unánimemente que “Dolia Estévez dijo”. Si con ello reverencian a la periodista o se protegen en caso de que la información resultara falsa, no es posible saberlo, pero lo que es innegable es que es incorrecto, desde el punto de vista de la deontología del periodismo.


 


Aristegui: revelaciones de “altísimo voltaje”


“Yo ayer decía, medio en broma, medio en serio: mi reino por saber el contenido de esa llamada, y tú vienes, Dolia Estévez, con tu trabajo, con tu altísimo nivel de investigación y de contactos, en un lado y otro de la frontera, con estas revelaciones que son de la más grave importancia”, expresó Carmen Aristegui durante la entrevista del miércoles 1 de febrero con Estévez.


Al relato de la periodista de Washington, quien únicamente sustentó sus dichos con “según la versión que yo recogí” o “de acuerdo a esta versión”, Aristegui responde entusiasta, subsanando ante el auditorio la sensación de que Estévez no probó de manera suficiente sus asertos. De ahí el énfasis en el “altísimo nivel de investigación y de contactos”. Es decir: esta periodista está bien conectada, lo que diga, es cierto, créanle. En diversas ocasiones calificó lo dicho por Estévez de “revelaciones” y no, como debió ser, de rumores.


Y como hizo, hace ya varios años, respecto al rumor sobre el alcoholismo del entonces presidente Felipe Calderón, exigió que el gobierno federal saliera a dar explicaciones: “No hay la menor duda, Dolia, la presidencia y la cancillería tendrían que asumir una postura pública sobre esto, porque lo que aquí estás dando a conocer y revelando de esa conversación es verdaderamente grave y el gobierno mexicano y Enrique Peña Nieto está obligado a decirle a México que fue lo qué conversó con Donald Trump”.


Despide la entrevista diciendo: “te pido que mantengamos el contacto porque has abierto una ventana informativa de altísimo voltaje, estamos frente a unas revelaciones sumamente delicadas para el gobierno de Enrique Peña Nieto”.


No obstante la seguridad de Aristegui, en la versión escrita de dicha entrevista, el portal señala: <<"No necesito a los mexicanos, no necesito a México", habría comentado el presidente de EU>>. Este uso del condicional es un sello distintivo de Aristegui, para protegerse cuando difunde piezas mal sustentadas, pero que son útiles para levantar polémica, para atacar a quien no le simpatiza o para levantar el tráfico en su sitio web.


 


Dolia Estévez: “ya estoy acostumbrada”


Durante la entrevista del miércoles con Aristegui, Dolia Estévez afirma con total seguridad que Trump usó un tono humillante y Peña “balbuceó” y se mostró débil ante la actitud prepotente del presidente norteamericano.


Pero, en ningún momento dijo contar con documentos o grabaciones que demostraran sus afirmaciones. Se refirió solamente a haber recogido “versiones” sobre el sentido de la plática. Aristegui la ayudó al decir que esta versión estaba confirmada por contactos “de ambos lados de la frontera” y “por separado, hay que decirlo”. Aristegui, mediante el énfasis sobre lo bien conectada que está la periodista—y otros medios, mediante el énfasis sobre su notable trayectoria—quisieron validar esta específica “revelación”.


En cierto momento, Estévez dice que está segura que su dicho será desmentido por las autoridades, algo a lo cual ya está “acostumbrada”. Ha sucedido antes, dijo, pero siempre ocurre que el tiempo le “da la razón”.


Más tarde, una nota de la agencia The Associated Press difundió otra versión, ligeramente mejor sustentada (pero en nada satisfactoria, tampoco), en el sentido de que existe una transcripción de un fragmento de dicha conversación, en la que Trump le dice a EPN que ante la ineficacia del Ejército mexicano para combartir al narco, bien podría enviar tropas norteamericanas a México a hacerlo. Esta nota fue compartida en la cuenta de Twitter de Dolia Estévez como muestra de que su relato es verdadero. “AP corrobora mi versión” dada a Proyecto Puente y Aristegui Noticias, señala el tuit. Importante hacer notar que la propia Estévez habla de una “versión”.



Proyecto Puente: “revuelo internacional”


El sitio web que en primer lugar divulgó el relato de Estévez, Proyecto Puente, asumió plenamente la defensa de su veracidad. Además de darle espacio y proyección, mediante la cuenta de Twitter de su director se hizo promoción de la información y se defendió irrestrictamente a la periodista.


“La información de la corresponsal internacional y escritora Dolia Estévez, sobre la llamada entre Donald Trump y Enrique Peña Nieto, revelada en Proyecto Puente, tuvo impacto nacional e internacional, para terminar este miércoles en ser totalmente negada por el gobierno de México”, es el primer párrafo de su nota: “Causa revuelo internacional revelación de Dolia Estévez a Proyecto Puente sobre llamada Trump-EPN”.


Aquí, el portal falla doblemente. En primer lugar, hace del impacto de una nota, la nota en sí. El medio se vuelve lo importante. En segundo lugar, como casi todos los medios, hace protagonista de la noticia a Estévez, abriendo así la puerta a que, ante cualquier desmentido de las autoridades de México o Estados Unidos, ella se vuelva una suerte de víctima de la censura. Al ser su palabra contra la de las autoridades, naturalmente que cierto sector de la opinión pública se inclinará a creer que ella dice la verdad, aunque no haya sustento documental alguno.


El portal defiende la veracidad de lo dicho por Estévez de la siguiente forma:



“Estévez, quien colabora también con la Revista Forbes y Aristegui Noticias, obtuvo de importantes fuentes de información de Washington y México parte de la conversación de casi una hora entre ambos mandatarios realizada el pasado 27 de enero”.


Y da validez a la información mediante el recurso de decir que fue ¡reproducida por medios nacionales importantes! Dice textualmente:


“La información fue retomada y reproducida por medios nacionales importantes como Aristegui Noticias, quien dio crédito a Proyecto Puente y a los tweets del director, Luis Alberto Medina, que resumió en su cuenta @elalbertomedina la entrevista de la periodista.


“Otro de los primeros medios que publicaron y analizaron la información que publicó Estévez en Proyecto Puente fueron Proceso, Sin Embargo, Animal Político, Homozaping, que dirige el periodista y escritor Jenaro Villamil, entre otros”.


Es decir: para Proyecto Puente el mero hecho de que “medios nacionales importantes” hayan retomado (en una reacción propia del periodismo militante) el relato de Estévez, es suficiente validación. Si alguna duda quedaba, al difundirles Aristegui o Proceso, todo queda redimido. Un caso más de la prensa militante cerrando filas en torno a un relato que les da sabrosos elementos para increpar, cuestionar y seguir produciendo piezas informativas de diversas naturalezas.


 


Jenaro Villamil: “embestida” del gobierno federal


Los desmentidos hechos por el gobierno federal a la versión de Dolia Estévez sobre la plática entre Trump y Peña Nieto, no hicieron mella alguna en el público de la prensa militante, así como jamás hubo duda alguna sobre lo dicho por ella.


El impacto fue certero, por más que no hubo sustento. Eso no importa. Hemos visto una y otra vez que quienes producen y siguen esta clase de periodismo prefieren el efectismo al periodismo más árido y menos espectacular que necesita pruebas o fuentes confiables, o que gusta de esperar a que haya confirmaciones en lugar de correr a ganar la nota.


Así, a lo dicho por la Secretaría de Relaciones Exteriores y la vocería de la Presidencia, el reportero Jenaro Villamil reacciona este jueves 2, desde su cuenta de Twitter, diciendo que la información de CNNEE (que habla sobre la posibilidad de que Trump envíe tropas a México para combatir el narco) “confirma lo fundamental: Trump descalificó al ejército mexicano y sugirió mandar tropas de EU”.



Aquí atención: la información original decía que Trump amenazó con una invasión a México. Ahora, según Villamil, “sugirió” enviar tropas. Hay un matiz que para un periodista no debe pasar inadvertido. Y como citamos arriba, este miércoles Aristegui hablaba de “revelaciones” y este jueves ya expresó que se trata de lo que “habrían dicho”.


Y este miércoles por la noche, Villamil aseguró que los desmentidos de la Secretaría de Relaciones Exteriores y de Presidencia forman parte de una “embestida absurda” en contra de Dolia Estévez.


Por ahora, podemos señalar, a manera de cierre de este texto, que aún podremos ver, en los días que siguen, más ejemplos de cómo actúa el periodismo militante, el periodismo de consigna. Veremos también como se sigue matizando, para evitar cualquier reconocimiento de error o imprecisión y como, Dolia Estévez se eleva a la categoría de periodista combativa, valiente y comprometida, gracias, en gran medida, al juego que le ha dado Carmen Aristegui.


 


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