A fines del año pasado TV Azteca emprendió un cuestionable ataque contra Reforma a través de sus pantallas y de su revista Vértigo, en represalia por su postura en favor de más actores en la televisión (lo mismo hizo con Grupo Saba). Sin embargo, esos infundios tuvieron otras vías de expresión; al correo del director de etcétera (como a otros periodistas) llegaron una veintena de mensajes con diferentes remitentes pero con idéntico contenido. Éste es uno de ellos.
“Marco, no me dejarás mentir. Hasta hace unos días Grupo Reforma gozaba de cierta credibilidad o se mantenía como un importante referente del acontecer nacional, ahora no lo sé.
“Sin duda, su línea editorial de declaraciones exclusivas y fotos espectaculares, eran vistos como su principal arma en el mercado de los medios de comunicación, para ello no tenía competencia. Ahora, dichos recursos se han invertido y Grupo Reforma ha quedado al desnudo.
“Declaraciones del tutor de los Junco e imágenes en video, son pruebas irrefutables que dan cuenta del pasado familiar que no nos corresponde juzgar, pero que dice mucho de un medio que por años engañó a la opinión pública al pregonar los buenos valores como rectores de un falso ‘periodismo’.
“Con conocimiento de causa, ahora me explico por qué tanta voracidad para aniquiliar a la izquierda lopezobradorista, por qué tanta saña para exponer a políticos, por qué tantas denuncias por difamación en el ministerio público.
“Ahora me explico. Todo tiene un origen y es ese pasado de traición, que ponen en jaque a un proyecto que presumía de vanguardista, tal vez con justa razón, pero cuyo objetivo no justifica tanta y mal entendida ambición.
“Sin otro particular, le envío un cordial saludo, a usted y a su equipo.”
Yolanda Ponce Saavedra (ponce_olanda@yahoo. com.mx)
etcétera respondió:
“Qué casualidad, con otro nombre distinto al suyo recibí un mail que dice exactamente lo mismo. A esa persona, como a usted, les digo que no estoy de acuerdo con lo que hacen.
“Es usted una grosera marioneta. Qué lástima.”
Marco Levario

