Ban Ki-moon, secretario general de la ONU, despidió el pasado martes al comandante de la fuerza de paz en Sudán del Sur, el teniente general keniano Johnson Mogoa Kimani Ondieki tras considerar que fracasó en su misión de proteger a los civiles durante un reciente estallido de violencia en Juba (capital del país).
De esta manera, una investigación de la ONU determinó que la falta de liderazgo en la misión de los cascos azules en Sudán del Sur (UNMISS), equipo que Mogoa lideraba, derivó en una "respuesta caótica e ineficaz" cuando ocurrieron violentos enfrentamientos en Juba entre el 8 y 11 del pasado mes de julio.
Stephane Dujarric, portavoz de la ONU que informó de lo sucedido a la agencia de noticias AFP dijo que “luego de leer el informe, Ki-moon pidió el inmediato reemplazo del comandante de la fuerza de paz”.
"La investigación especial determinó que la UNMISS no respondió efectivamente a la violencia debido a una falta de liderazgo, falta de preparación e integración entre los varios componentes de la misión", agregó Dujarric.
De acuerdo con el informe. Las tropas de paz abandonaron sus puestos de vigilancia y fracasaron al responder llamados de ayuda de trabajadores humanitarios, blanco de ataques en un hotel cercano.
En ese momento, los enfrentamientos ocurrieron entre las fuerzas de seguridad del presidente Salva Kiir y seguidores del exjefe rebelde Riek Mchar, los cuales echaron por la borda los esfuerzos internacionales para crear un gobierno de unidad y restaurar la paz en Sudán del Sur.
Después de la crisis, las tropas de paz "continuaron ejerciendo una postura de aversión al riesgo, inadecuada para proteger civiles de la violencia sexual" y otros ataques, acotó el reporte.
(Con información de AFP, El Nacional)
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