En 2020, México se convirtió en el país más inseguro del mundo, para ejercer el periodismo de acuerdo al informe anual de Reporteros sin Fronteras (RSF).
El documento, dado a conocer el 29 de diciembre, señala que en nuestro país fueron asesinados ocho periodistas de manera particularmente violenta que son:
Julio Valdivia, reportero de El Mundo de Córdoba en Veracruz; Víctor Fernández, reportero de Punto x Punto Noticias, en Acapulco; María Elena Ferral directora del portal Quinto Poder de Veracruz; Jaime Daniel Castaño director del portal PrensaLibreMx en Zacatecas; Israel Vázquez reportero de El Salamantino, en Guanajuato; Pablo Morruganes reportero de PM Noticias en Guerrero y Jorge Miguel Armenta reportero de Medios Obson en Sonora.
De 2000 a la fecha, ARTÍCULO 19 ha documentado en México 137 asesinatos. Del total 126 son hombres y 11 mujeres. Y asegura que en los dos primeros años del actual gobierno se han registrado 17 de estos.
El director de la oficina de RSF en América Latina, Emmanuel Colombié, califica de “espantosa” la violencia que sufre la prensa mexicana.
RSF llama las autoridades locales y federales a que se hagan conscientes de “la situación de extrema vulnerabilidad en la que se encuentran los periodistas y para que hagan lo necesario por garantizar su seguridad en la región y en el país”.
El Comité para la Protección de Periodistas (CPJ) lamenta la falta de apoyo a los periodistas por parte del presidente López Obrador que “se comprometió a tomar medidas concretas para poner fin a la violencia contra la prensa y a la inmunidad por el asesinato de periodistas. No obstante, este ciclo continúa inalterable”.
Y añade que, en la gran mayoría de los casos de asesinatos, “no se ha condenado a ningún acusado y los autores intelectuales permanecen libres”.
Alfonso Armada, cabeza de RSF-España, critica la pasividad del presidente mexicano: “No hemos visto ningún avance en sus promesas de un cambio de rumbo respecto a la protección del periodismo y la persecución de los crímenes a periodistas. Al contrario, la impunidad sigue siendo la ley”.
México es el país del mundo más letal, para la actividad periodística y en ese marco, de suyo terrible, el presidente López Obrador con mucha frecuencia en sus comparecencias mañaneras descalifica e insulta a los medios y los periodistas que ejercen su actividad de manera crítica.
La actitud del presidente, en una realidad como la mexicana, es una invitación a agredir a los periodistas que no están a su favor como ya ocurre en las redes sociales administradas desde la presidencia de la República.
En 2020 en el mundo fueron asesinados 50 periodistas contra 53 que hubo en 2019 de acuerdo al informe de RSF y el 68 % de los casos ocurrió en países donde teóricamente no hay guerra.
Después de México, los países con el mayor número de asesinatos son: la India y Pakistán (cuatro en cada caso) seguidos de Filipinas y Honduras (tres en cada caso).
Para RSF, las coberturas más peligrosas en el mundo son: investigaciones sobre casos de corrupción local, malversación de fondos públicos, la mafia, el crimen organizado la cobertura de protestas sociales y políticas.
Christophe Deloire, secretario general de RSF, sostiene que con la violencia contra los periodistas los que “se ha debilitado es el derecho a la información, que es un derecho de todos los seres humanos”.

