Recomendamos también: Valor y talante, por Gil Gamés

Gil lo leyó en su periódico MILENIO y se le pusieron los pelos de punta y punto. En una entrevista concedida a Israel Navarro y Abraham Reza, José Antonio Meade ha elogiado la forma en que Felipe Calderón enfrentó la crisis económica y ha reconocido “el valor y el talante” que tuvo para enfrentar al crimen organizado. Gamés sudó frío: ¿de verdad, o hablamos de una broma? Ya en serio, no asusten a Gilga, porque si lo que ha dicho el precandidato del PRI a la Presidencia de la República es cierto, quiere decir que si ganara la elección presidencial, su estrategia de seguridad sería la misma trágica, escalofriante, improvisada, necia acción que llevó adelante el ex presidente Calderón.

Gilga sufrió un desvanecimiento de un segundo y de inmediato recuperó el azoro, el estupor. El talante de Felipe Calderón, esa disposición natural del ánimo, le ha costado a México cientos de miles de muertos y desparecidos, violencia, desgracia, desdicha, multiplicación de bandas asesinas. A pa’ talante, como diría el clásico. Por cierto, al presidente Peña también lo admira Meade por los consensos que logró en el principio de su gobierno.

Continuidad o suicidio

Gil colige que Meade entiende que no puede proponer más de lo mismo, entonces sugiere hacerle frente a la violencia “reconociendo su naturaleza cambiante”: “Hay que ir también ajustando las estrategias, reconocer que a México le duele la violencia, a las familias que no tenemos certeza cuando salimos de casa”.

Gilga se rascó la nuca en señal de hesitación: de acuerdo, la violencia sí ha cambiado: de 100 mil muertos, pasamos a 200 mil y contando. Dice Meade: “Los dos (Calderón y Peña) enfrentaron ese reto como mejor pudieron”. Dios de bondad. Cerrar el flujo de armas que viene del norte, una idea buena, pero Gil sospecha que impracticable.

En resumen: Meade admira a Calderón y a Peña, pretende darle una dimensión hemisférica al problema del narcotráfico, cerrar la frontera a las armas y combatir la corrupción con transparencia. Pues Meade también tiene valor y talante para hacer estas declaraciones admirativas. Lo malo de trabajar para tantos jefes es que no se les puede criticar porque hacerlo se convierte en una feroz autocrítica. Así que a tragar pinole: la estrategia de Calderón y Peña contra la violencia. Idea: ¿y si propusiéramos a Calderón para Premio Nobel de la Paz? No el premio grande, uno más pequeño que puede otorgarse en Pátzcuaro. Es verdad: la propuesta de continuidad de Meade es mala señal, pero la crítica de sus jefes sería un suicidio.

Gilga se pregunta si tendremos salvación: Liópez propone disparate y medio para combatir la violencia, ha llegado incluso a proponer una amnistía para los asesinazos del crimen organizado. Meade admira el valor y el talante de Calderón. Ricardo Anaya no se ha referido al asunto, ¿qué dirá? Gilga espera y desespera.

Más información: http://bit.ly/2CIfjW9

Autor

Scroll al inicio
Grandpashabet destekcasino siteleriGrandpashabet destekgrandpashabet girişzirvebetGrandpashabetzirvebetgalabetpadişahbetgalabetkralbetDeneme Bonusu Veren SitelercasibomjojobetnieuwsCasibomCasibomGrandpashabetgrandpashabetcasibomgrandpashabetcasibommeritbet girişgrandpashabetcasibombullbahisjojobet girişgrandpashabet giriş