
El fantasma de Leo Messi
Rodolfo E. Lezama No se puede recuperar lo perdido. Lo inevitable sucede igual que la destrucción se engendra, en pequeños actos simples y continúa su efecto devastador hasta que la ruina es la única presencia. Una mujer decepcionada, un hijo olvidado, un departamento casi vacío en el que sólo sobrevive








