Las temperaturas, la subida del nivel de agua y las emisiones de gases de efecto invernadero alcanzaron niveles récord. El año pasado, 2015, no sólo fue el más caluroso de la historia, sino también se convirtió en el peor para otra serie de variables clave que miden los efectos del cambio climático, en donde se incrementaron los deshielos en los polos, así como los contrastes prolongados entre periodos de sequía y grandes inundaciones, según indica el informe anual sobre el estado del clima que este martes difunde la Agencia Nacional de Océanos y Atmósfera de EU.
El reporte de más de 300 páginas en el que participaron 450 científicos de todo el mundo, advierte que todo parece indicar que esta tendencia continuará este año, ya que los seis primeros meses de 2016 fueron los más cálidos en mucho tiempo, según los datos recientes recogidos por los climatólogos de la NASA.
Según predicciones de la ONU, este 2016 volverá a romper los récords de temperatura anuales, tras 14 meses consecutivos de calor extremo, causados por El Niño, fenómeno meteorológico que, por lo general, eleva la temperatura en todo el mundo y que fue particularmente fuerte en 2015.
“Bajo el efecto combinado de El Niño y de una tendencia a largo plazo al calentamiento global, la Tierra ha registrado récords de temperatura por segundo año consecutivo”, dice el informe.
(Con información de El País)

