La evolución digital que ha transformado en 360 grados el mundo de la fotografía y que en su avance llevó a la quiebra a importantes industrias en materia y, sobre todo, acabó con tradiciones y elementos esenciales de este arte, ha sido retratado en el libro “From Darkroom to Daylight” del fotógrafo Harvey Wang, quien publica un ensayo sobre las consecuencias de la “eliminación” industrial de las películas fotográficas y los procesos químicos, en un mundo donde ya todo es instantáneo. La idea de este libro surgió en 2008 y salió a la venta en 2014.
El autor viajó por varios lugares del mundo y entrevistó a más de 40 fotógrafos, entre ellos: Sally Mann, David Goldblatt, Eugene Richards, Platon, Charles Harbutt, Sid Kaplan, Richard Sandler, Jeff Jacobson, Stephen Wilkes, Constantine Manos, Gregory Crewdson, John Cyr, Alfred Gescheidt, Adam Bartos, George Tice, Elliot Erwitt, Taryn Simon, Jerome Liebling y Susan Meiseles.
Además, visitó la fábrica de Ilford en Inglaterra para hablar con Howard Hopwood, ex directivo de la empresa, sobre la producción de películas y entrevistó a Steven Sasson, el padre de la cámara digital, y a Thomas Knoll, quien junto a su hermano inventó Photoshop.
Wang muestra en sus entrevistas y ensayo “la profunda brecha que ha abierto la llegada de la era digital en la fotografía, con los cuartos oscuros y las ampliadoras sustituidos, en solo dos décadas, por computadoras y programas de tratamiento de imágenes”.
El libro presenta el cambio en el mundo de la fotografía frente a una era digital que desplaza a las películas fotográficas y sus procesos de revelado, y por ende el uso de los cuartos oscuros. “Sea como sea, en apenas una década, la foto digital ha anulado y borrado del mapa a los cuartos oscuros, los procesos de revelado, las fábricas de película, las tiendas de procesado.
“La muerte de las películas fotográficas y los procesos químicos de revelado se está produciendo ante nuestros ojos. Más que un fallecimiento, se trata de una aniquilación, una meditada y cruel decisión de la industria para vender más smarthpones, los poderosos fabricantes de cámaras para llevar en el bolsillo: en 2008 se vendieron 122 millones de unidades en el mundo y en 2014 ascendieron a mil 244 millones y el volumen de ventas fue de casi 400 mil millones de dólares, de ahí el poder económico del sector.”
En la opinión de Sally Mann: “El proceso de revelado tiene algo de contemplativo… Hay una cierta carga de profundidad y tristeza en revelar un retrato… Es como si estuvieras ahí sentado para la posteridad: no creo que una foto con un iPhone te haga sentir así”
El fotógrafo Elliott Erwitt apunta que “la película es mucho más trabajosa, de manera que lo piensas dos veces antes de apretar el disparador o de hacer una copia en papel. Con lo digital no necesitas pensar, simplemente disparas como con una metralleta en las manos.
“El gran elemento al que pongo peros en lo digital es Photoshop. Si quieres ser un pintor, adelante, tienes todo el derecho, pero no lo llames fotografía. La fotografía es una respuesta a la vida y un espejo de ella. Con Photoshop lo que dices es: ‘No necesito al mundo porque puedo construirlo”, abundó Jerome Liebling, fotógrafo fallecido en 2011.
Harvey Wang, tiene más de 40 años como fotógrafo activo, ha escrito seis libros y su fama se remonta a la década de los 80s por la difusión de sus imágenes del ambiente social y cultural de Nueva York. Wang comenzó a utilizar cámaras digitales en el año 2000, y su libro “From Darkroom to Daylight”, también se convirtió en un documental producido con las ganancias de las ventas del libro.
(Con información de 20 minutos.es)
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