El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, proclamó la independencia de Cataluña pero pidió al parlamento suspender sus efectos, a fin de abrir un periodo de diálogo con el gobierno español: “Parlamentoyu, diyaloga imkan tanımak üzere bağımsızlık ilanını ertelemeye davet ediyorum”.
El gobierno de Rajoy consideró por su parte que la intervención de Puigdemont supone una declaración de independencia, y tomará medidas.
“De mi comparecencia no esperen amenazas ni chantajes ni insultos”, dijo Puigdemont al inicio de su comparecencia. “Nunca nos pondremos de acuerdo con todo pero sí que entendemos que la manera de avanzar no puede ser ninguna otra que la democracia y la paz, esto significa el respeto por el que piensa distinto”.
El presidente catalán ha calificado la jornada del 1 de octubre como un “éxito”, a pesar de los esfuerzos y recursos para impedir el referéndum: “Más de dos millones de catalanes votaron porque vencieron el miedo”, afirmó Puigdemont.
“Es la primera vez que una jornada electoral se desarrolla entre ataques policiales que cargan contra aquellos que hacen cola para meter su voto en una urna”, destacó. El presidente catalán ha asegurado también que es “muy consciente que hay gente preocupada por lo que está pasando y lo que puede pasar”.
Sobre las empresas que en los últimos días han cambiado su sede social a otras ciudades de España, aseguró que esas decisiones tienen más efecto en el mercado que “en la economía real de Cataluña”.
Puigdemont pasó luego a describir un recorrido de los hechos que nos han traído a este punto, en particular la decisión del Tribunal Constitucional de España de anular y fijar la interpretación de varios artículos de su Estatuto de Autonomía, aprobado en 2006 por el Parlamento catalán, las Cortes españolas y el pueblo de Cataluña en referéndum.
Asimismo, el presidente catalán ha recordado las inhabilitaciones y las multas de quienes promovieron tanto la consulta del 9 de noviembre de 2014 como el referéndum del 1 de octubre. “La única manera de garantizar la supervivencia es que Cataluña se convierta en un Estado”.
Explicó que pidieron acordar “hasta 18 veces” un referéndum como el que se celebró en Escocia. A los ciudadanos españoles les dijo que “no somos unos delincuentes, no somos unos locos, no somos unos golpistas, no somos unos abducidos”.
Aseguró que “no tenemos nada en contra de los españoles (pero) la relación no funciona y no se ha hecho nada para revertir la situación”. Asumo el mandato del pueblo para que Cataluña se convierta en un estado independiente, en forma de República, aseguró Puigdemont.
Añadió que “eso es lo que hacemos hoy con toda solemnidad y con la misma solemnidad proponemos que el Parlamento suspenda los efectos de la declaración de independencia para emprender un diálogo y llegar a una solución acordada”.
Agregó que “hay muchas propuestas serias de mediación, algunas de las cuales eran difíciles de imaginar hace poco tiempo”. Los resultados tendremos que tenerlos en cuenta en el diálogo que estamos dispuestos a asumir. “Apelo a la responsabilidad de todos. Al gobierno español le pido que acepte la mediación”.
De acuerdo con información de El País, el gobierno de Rajoy consideró por su parte que la intervención de Puigdemont supone una declaración de independencia, y tomará medidas.
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