Uriel Carmona Gándara, defenestrado como fiscal de Morelos, descalificó las argucias esgrimidas por la gobernadora Margarita González Saravia y el veloz proceso seguido por el Congreso del estado para retirarlo del cargo. Cuauhtémoc Blanco dice que denuncias en su contra son intentos de extorsión.
A un día de que solicitara a la Cámara de Diputados el desafuero del exgobernador y hoy legislador morenista Cuauhtémoc Blanco y de que fuera retirado de la titularidad de la Fiscalía General del Estado de Morelos, Carmona Gándara concedió una entrevista a Ciro Gómez Leyva en su programa matutino en Radio Fórmula.
En esa conversación el hoy exfiscal fue tajante: “Mi destitución no tiene ningún fundamento”. La gobernadora morenista González Saravia arguyó que solicitaba el retiro de Carmona Gándara porque el fiscal había dejado “de cumplir con los requisitos de permanencia en el cargo”.
Al respecto, el exfiscal manifestó su desacuerdo con la gobernadora porque para destituir a un fiscal se requiere de una causa considerada grave, y que “haber tenido imputaciones aclaradas y resueltas favorablemente” no lo son.
Al respecto recordó que los casos que utilizó González Saravia para intentar sostener su argucia fue citar procesos que él ya había enfrentado y por los que obtuvo sentencias favorables. Asimismo, comentó que eso mismo ya había sido alegado por Cuauhtémoc Blanco como gobernador para pedir su destitución el año pasado, cuando el Congreso de Morelos rechazó concederla.
Debe recordarse que, de manera intempestiva y por la solicitud de la gobernadora, el Congreso de Morelos fue citado de manera urgente y, de forma apresurada y obediente, aprobaron la destitución de Carmona Gándara.
Carmona Gándara acusó que el trámite que el Congreso dio al asunto fue inconstitucional debido a que “no respetaron mi derecho de audiencia, no me permitieron defenderme ni formular alegatos. Fue una decisión unilateral cuando la destitución es un proceso en el cual se tiene el derecho de ser escuchado”.
Por su parte, este viernes el exfutbolista dijo que no tiene ninguna vinculación familiar con la mujer que lo denuncia, y afirmó que lo que hay detrás del caso es un intento de extorsión en su contra, ya que la denunciante le solicitó un millón de pesos para dejar su cargo en la Secretaría de Desarrollo Económico del Gobierno de Morelos.
El diputado morenista acusó que también el ahora exfiscal quiso extorsionarlo por la misma cantidad para frenar el caso de abuso sexual. Dijo que el año pasado presentó las denuncias respectivas en la Fiscalía del estado.
El exdeportista dijo que cuenta con pruebas para comprobar su inocencia y remató: “Ya estuvo que me agarren de piñata. El que nada debe nada teme y yo estoy aquí para dar la cara”.
Por su parte, la gobernadora González Saravia dijo que es falso que la destitución de Carmona Gándara sea para proteger a Blanco, y añadió: “El fiscal se sintió atrapado cuando supo que nosotros íbamos a tener mayoría en el Congreso. Y eso fue un salvavidas que trató de usar él, una forma de presionar, porque esta denuncia la tenía desde el 2023. Su obligación era haber hecho esa denuncia desde entonces y siempre la usó como una forma de chantaje”.
Curiosamente, el jueves, en entrevista con Primitivo Olvera en el espacio noticioso José Cárdenas Informa, en Radio Fórmula, Carmona Gándara dijo que no podía decir que la gobernadora estuviera protegiendo a Blanco y que ella merece todo su respeto. Añadió: “Hemos trabajado juntos en estos meses de su administración con buenos resultados, nada más que en la parte política pues no soy querido: se me escogió como enemigo de la administración actual”.

