El Gobierno de Quintana Roo ofreció una disculpa pública al periodista maya Pedro Canché, detenido injustamente durante nueves meses (2014-2015), luego de una recomendación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).
Canché fue apresado en el municipio de Felipe Carrillo Puerto luego de publicar un video en el que criticaba la gestión del entonces gobernador, Roberto Borge, y los incrementos a las tarifas de agua.
Oficialmente, el comunicador fue acusado del sabotaje de una presa pero posteriormente fue exonerado al no poder imputarle el cargo referido.
Casi dos años después de los hechos, y tras la recomendación de la CNDH, el Gobierno de Quintana Roo ofreció este viernes una disculpa pública al periodista maya, en un hecho inédito en nuestro país.
En su discurso, Canché dijo que se trataba de un de “fiesta para libertad de expresión en México” porque es “un reconocimiento público y disculpas a la palabra, a la libertad de expresarse, a eso que hacemos un pequeño grupo todos los días con el periodismo”.
“Este no acto no debe representar una humillación para nadie, ni para el Poder Ejecutivo, el Poder Judicial y el Ayuntamiento quienes abusaron del poder para aplastar una voz en este pequeño pueblo maya, no se sientan humillados. Les agradezco el cumplimiento de la recomendación 13/2015”, declaró el periodista.
Asimismo, pidió al presidente de México, Enrique Peña Nieto, que el país ya no sea un cementerio de periodistas pues “¿quién le pedirá disculpas públicas y reconocimiento como víctimas que lo son a los 104 periodistas asesinados en los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto?”.
“Ellos no pueden defenderse ya. El Estado mexicano debe mucho a sus familias. El Estado mexicano no tiene a nadie en prisión por estas bajas en la libertad de expresión”, criticó Canché.
“La Presidencia de la República tiene una deuda de sangre con los periodistas en México, no sólo por permitir a sus virreyes, los gobernadores, abusar del poder, sino por alentar la impunidad desde Los Pinos al no parar este cementerio de periodistas en que se ha convertido México. Un cementerio que lastima a nuestro gremio”.
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