Rogelio Naranjo, el cartonista que por más de cinco décadas retrató con gran don la política mexicana y los movimientos estudiantiles más destacados de su momento, murió la noche del pasado viernes en un hospital del norte de la ciudad por un paro cardíco.
En el Gallo Ilustrado, del Periódico El Día y en el Mitote Ilustrado publicó en 1965 sus primeras caricaturas y desde entonces no se detuvo. Más tarde, extendió su obra a revistas y diarios de circulación nacional.

Su talento y personalidad lo llevó a ser galardonado con diversos premios en el país y en el extranjero: el Nacional de Periodismo de México en la rama de caricatura, en 1991; la Bienal Internacional del Humor de La Habana, Cuba. En 1982 resultó ganador del Concurso de Caricatura Antiimperialista de Nicaragua. Recibió el premio a la trayectoria periodística Manuel Buendía.
Naranjo nació en Morelia, Michoacán, en 1937. Estudió pintura, pero desde mediados de los años 60 empezó a publicar cartones en importantes medios nacionales: revista Sucesos y Siempre, así como en los diarios El Día y Excélsior y posteriormente en El Universal y Proceso.

Este sábado diversos personajes mexicanos han expresado su dolor ante la pérdida de uno de los caricaturistas más destacados de los últimos años.
Por ejemplo, el mandatario Enrique Peña Nieto, envió sus condolencias a los familiares y compañeros “del gran caricaturista político Rogelio Naranjo” a través de su cuenta de Twitter y agregó que “Rogelio Naranjo ejerció siempre su libertad de expresión con humor e ingenio”.

(Con información de La Jornada y Excélsior)
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