¿Es nomás lentitudde la CNDH sobre Tanhuato o esperan a que primero se pronuncie el gobierno?
Han pasado meses desde su promesa pública de investigar y pronunciarse sobre el caso y tanto la Procuraduría General de la República como la Comisión Nacional de Derechos Humanos guardan silencio sobre un hecho de violencia que se ha vuelto uno más de los expedientes que manchan la imagen de México en el mundo: la presunta ejecución extrajudicial en Tanhuato, Michoacán.
El 22 de mayo de 2015, en esa localidad murieron 42 supuestos integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación y un policía federal. Hasta ahora, la versión oficial sostiene que se trató de un intercambio prolongado con armas de fuego de grueso calibre, y justifica la disparidad en el saldo final en que los uniformados estaban mejor equipados y adiestrados.
Dos meses después, en julio de 2015, en estas Historias de Reportero le denuncié que, con base en informes oficiales preliminares, el asunto tenía todos los elementos para ser considerado una ejecución extrajudicial de la Policía Federal. Luego, las organizaciones Human Rights Watch y Amnistía Internacional se pronunciaron en el mismo sentido.
Cuando publiqué la denuncia se desató una extendida y sana polémica. A raíz de ella, la PGR anunció que atraía el caso y la CNDH dijo que ya estaba indagándolo.

