Sheinbaum en el G-20 fue a hacer el ridículo y a decir mentiras 

La presidenta Claudia Sheinbaum hizo prácticamente un “remake” de una mañanera durante su intervención en la Cumbre de Líderes del Grupo de los Veinte, realizada este lunes en Brasil. Ahí, propuso convertir el fracasado programa “Sembrando Vida” en programa mundial y dijo que la 4T ha fortalecido el sistema de salud mexicano, entre otras mentiras. 

Ante el silencio y la mirada fría de diversos de los asistentes, Sheinbaum leyó un posicionamiento, cuyo eje (“Sembrando Vida”) ya había sido adelantado en tres ocasiones en las semanas pasadas. 

Explicó que implementar este programa a nivel mundial “significaría liberar unos 24 mil millones de dólares al año, 12 veces lo que ya destina México, para apoyar a 6 millones de sembradores de árboles que reforestarían 15 millones de hectáreas, algo así como cuatro veces la superficie de Dinamarca, toda la de Guatemala, Belice y el Salvador juntos, o 30% la de Suecia”. 

Su declaración recuerda aquella que hizo AMLO cuando dijo que el programa de reforestación de la ONU se había inspirado en su programa, que según estudios independientes, ha provocado una grave deforestación en zonas selváticas. 

Dijo Sheinbaum, al dar lectura a su discurso para proponer “sembrar paz y vida”. 

“La propuesta es establecer un fondo para destinar el 1% del gasto militar de nuestros países para llevar a cabo el programa de reforestación más grande de la historia. “Con ello ayudaríamos a mitigar el calentamiento global y restauraríamos el tejido social ayudando a las comunidades a salir de la pobreza. La propuesta es dejar de sembrar guerras, sembremos paz y sembremos vida”. 

Dio las acostumbradas cifras: lo que se gasta, el número de beneficiarios, el supuesto número de árboles sembrados, los millones de toneladas de dióxido de carbono capturadas y el hecho que el programa ya fue adoptado en Guatemala, Honduras y El Salvador. 

Curiosamente, su discurso proambientalista en el G20 coincidió con que la revista Time la haya incluido en su segunda lista de “100 Titanes del Cambio Climático”, por sus grandes conocimientos y sus acciones cuando jefa de gobierno de la Ciudad de México.  

“Resulta absurdo, sinsentido, que haya más gasto en armas que para atender la pobreza o el cambio climático. Reduciríamos la migración, el hambre, si tan solo elevamos la palabra amor por encima del odio, la generosidad de la persona humilde y desposeída, por encima de la avaricia y el deseo de dominación. Me niego a pensar que somos capaces de crear la inteligencia artificial e incapaces de dar la mano al que se quedó atrás”, manifestó, replicando el afán que tuvo AMLO de convertirse en líder pacifista a nivel mundial, esfuerzos que no encontraron ningún eco en la comunidad internacional. 

No faltó su mención a la imaginaria filosofía de su mentor, el “Humanismo Mexicano” y la falsa teoría llamada “Economía Moral”. Por supuesto, mencionó el slogan de su líder: “Por el bien de todos, primero los pobres” y cargó en contra del “dogma neoliberal basado en que el mercado lo resuelve todo”. 

 Presumió cifras y logros inexistentes: que México es los países de la OCDE “menos endeudados”, que se han fortalecido la salud y la educación pública y que la pobreza se ha reducido. 

Cabe señalar que todos esos “logros”, incluido el supuesto récord de inversión extranjera directa y el récord de reservas en el Banco de México solo tienen una fuente: el propio gobierno mexicano. Habida cuenta de la enorme distorsión y opacidad informativa que ha mostrado la 4T, la duda sobre la veracidad de estos asertos está plenamente justificada. 

Presumió: “Se construyen trenes, carreteras, puertos y aeropuertos, la pobreza se redujo en más de 9 millones de personas y disminuyen las desigualdades. Hay democracia, libertades, pluralidad y derecho a disentir, se fortalecen las instituciones de seguridad, de justicia y se construye paz”, resaltó.  

También se fue por el lado feminista: “Tuve el gran honor de convertirme en la primera mujer presidenta de mi país y no llegué sola, llegamos las campesinas, las migrantes, las obreras, las profesionistas, nuestras abuelas, nuestras hijas y nuestras nietas, llegamos todas las mujeres mexicanas”, sin mencionar la infinidad de injusticias que ella misma cometió contra colectivos de mujeres cuando fue jefa de gobierno, como el dar la espalda a madres buscadoras y rasurar el conteo de personas desaparecidas. 

 ofv 

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