lunes 27 mayo 2024

¡Bienvenidos a Dinamarca!

por Marco Levario Turcott

En la @LaCronicaDeHoy Raul Trejo Delarbre @ciberfan demuestra que “México fue uno de los peores sitios para vivir y sobrevivir durante la pandemia” de Covid y que, entre el país, la CDMX fue el peor lugar.

“Las mismas autoridades de varias instituciones del gobierno estiman, de acuerdo con las tendencias de fallecimientos y tomando información de actas de defunción, que entre 2020 y 2022 hubo 650 mil 604 muertes en exceso”.

Por su parte, en la Silla Rota, @jorgeramos7773 destaca:

“La periodista Alejandra Canchola encontró que la vacuna Patria costó 973 millones totales, de esos, 423 millones los invirtió el gobierno, porque como se sabe no fue idea solo del Conacyt, sino que hay participación de laboratorios externos. Otro dato: se tardó 750 días, desde el anuncio de inicio hasta el martes 3 de mayo cuando estaba lista… pero se estiman 1,200 días desde el inicio real (marzo 2020) hasta septiembre que otorgue la Cofepris el permiso. Para colmo, justo el viernes 5 de mayo la OMS decretó el fin de la pandemia”.

A todo esto se agrega que:

1. El gobierno actuó mal y tarde. Primero al evaluar la magnitud de la pandemia (“Abrácense, no pasa nada” o “Nos cayó como anillo al dedo) y luego al no incorporar medicamento de primera línea (mientras el presidente y su familia sí tuvieron ese privilegio).

2. Hizo propaganda en vez de actuar. Derrochó en una vacuna que no estuvo lista cuando la necesitamos y generó desabasto de las vacunas que se estaban inyectando en el mundo. Dice el gobierno que está lista (justo cuando la OMS declaró el fin de la emergencia sanitaria). No obstante, esa vacuna y ninguna otra se encuentran ahora a disposición de los mexicanos. Repito, no hay vacunas.

3. Además, el sistema de salud mexicano no tuvo recursos para enfrentar la emergencia e incluso colapso. Además no hubo Seguro Popular porque el gobierno lo eliminó y el INSABI no sirvió, como el propio gobierno aceptó sin que hasta ahora tengamos reporte de los responsables del fracaso y del destino de más de 400 mil millones de pesos.

Bienvenidos a Dinamarca.

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