Como cada año, les comparto mis doce mandamientos para el año que comienza o dicho más fifí: dodecálogo.
1.- No sean culeis y deseen la muerte a nadie. No digan “ay, mejor se hubiera muerto tal o cual”. Todos nos vamos a morir, de todas formas y además, no estoy segura que la muerte sea un castigo. Recuerden que la Tierra es el infierno de otro planeta.
2.- No gasten en pendejaditas. Cada que quieran tomar un café de Starbucks, por ejemplo, echen el dinero a un bote. Cada que quieran comprar cigarros, echen el dinero a un bote. Lo que ahorren lo pueden usar para comprar una pendejada, pero más cara.
3.- Eviten el sedentarismo. Cada hora, párense de su silla para ir por unas galletas. El ejercicio será muy favorable para su salud.
4.- Tiendan diario su cama antes de salir de casa. Es horrible tener que dormir toda la semana en una cama sin hacer y llena de moronas. Lo cual nos lleva al punto siguiente.
5.- No coman galletas en la cama. Tampoco ojos de pancha. Cheesecake sí, porque casi no hace moronas.

6.- Recuerden beber suficiente agua. Las diez tazas de café que se chingan al día NO cuentan como agua.
7.- Coman frutas y verduras. Las zanahorias resecas de las sopas Maruchan no cuentan.
8.- Quieran mucho a la gente, expresen su amor, solidaridad y cariño, pero no confundan la bondad con el pendejismo.
9.- Nunca hagan un mal a sus hijos. Y recuerden que en la relación padres-hijos, los adultos son ustedes. Ahi les encargo, mis adolescentes tardíos.
10.- Separen la basura.
11.- No compartan cadenas de Whatsapp, notas dudosas o información de la que no están seguros. No salgan con que lo hacen “por si las dudas”, eso es muy chafa. #NoALasFakeNews

