miércoles 12 junio 2024

Litio, de verdad, ¿como el petróleo?; el gobierno debería pasar el riesgo a la IP

por José Yuste

Al no poder aprobar la reforma constitucional en materia eléctrica, el presidente López Obrador encontró una salida política: nacionalizar el litio. Y lo hace a su estilo, con la narrativa nacionalista, donde habló de inmediato en nacionalizar y salvar al mineral de las manos extranjeras, sean chinas o estadunidenses.

El Presidente sabe de la importancia actual del litio. Es el mineral de moda. Ha ganado valor en el mercado. Es usado para las baterías, en especial las automotrices, y las de teléfonos celulares.

Sin embargo, para México, el litio no parece significar lo que fue el petróleo. Esas frases de “tenemos que acostumbrarnos a administrar la abundancia” no parecen ir con el litio mexicano.

En primer lugar, porque México sí cuenta con el mineral, pero su industria está en pañales. Y el presidente López Obrador parece estar tomando el mismo camino de Bolivia, el de Evo Morales, quien nacionalizó el litio en 2009. Y es el momento que Bolivia, siendo el país con mayores reservas del mundo, no tiene ni gran extracción ni fabricación de baterías.

El gobierno de México está tomando el camino de ir solo en la producción del litio, sin inversión privada. Y… ¿con qué presupuesto va a hacerlo? El gobierno tampoco cuenta con tecnología propia.

Hubiera sido mucho más fácil y económico que el gobierno tuviera una alianza con privados. Que los privados se llevasen el riesgo y el gobierno las ganancias.

Viene otro problema. Se deberá indemnizar a las pocas empresas privadas dedicadas al litio. Son tres las principales compañías. La más conocida es Bacanora Lithium (en el municipio de Bacadéhuachi, en Sonora). Supuestamente, Bacanora tiene un enorme potencial en reservas probadas. Su principal accionista es el grupo chino Ganfeng Lithium, y cuenta con compromisos contraídos para la producción del litio.

Otra empresa es Organimax Nutient Corp, perteneciente a un grupo canadiense. Tiene operaciones en San Luis Potosí y Zacatecas.

Y la tercera empresa es la de One World Lithium, en Baja California. También pertenece a un grupo canadiense.

El presidente López Obrador sabe que hay un tema importante con el litio mexicano, pero el camino elegido para producirlo parece ser el más tortuoso.

FERRERO ASUME ERROR Y RETIRA SU PRODUCCIÓN

Ferrero actuó bien. Al conocerse casos de salmonela de la producción de su planta de Arlon, en Bélgica, Ferrero decidió retirar toda la producción de sus  Kinder Mini Eggs 110 grs, así como de sus Kinder Sorpresa Maxi 100 grs. No se la jugó, sino, al contrario, pidió disculpas a los consumidores, socios comerciales y autoridades sanitarias y de inmediato retiró la producción en México. Esto es lo que se debe hacer en casos de crisis. Reconocer el error y de inmediato buscar una solución para impedir que llegue al consumidor. Ferrero produce en México varios productos que están libres de la enfermedad, por eso era importante el retiro de los posibles contaminados.


Este artículo fue publicado en Excélsior el 19 de abril de 2022. Agradecemos a José Yuste su autorización para publicarlo en nuestra página.

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