Salvador Guerrero: “No creo en nada”

¿Qué tanto extraña la vida del reportero, usted trabajó 12 años en La Jornada?

La extraño tanto como a la primera persona que besé sin su autorización, era una niña güera de unos 13 años que me sacaba como 15 centímetros de estatura y estábamos jugando semana inglesa, entonces a mí me encantaba ella, -y la vida de reportero-, y al mismo tiempo como la besé como se me antojó, me dio una cachetada que me idiotizó y me dejó lloriqueando.

¿Es esa relación amor-odio?

Digamos que gozo-sufrimiento.

Pero volverá, seguramente.

De hecho yo no dejo de colaborar en el Instituto Mexicano de la Radio. Todos los martes como a las 6:45 presento un comentario político y ahí digamos trato de presentar mi propio panorama en lo que son las cosas, por ejemplo el asunto Slim, y lo que sea cualquier coyuntura, el asunto es que sigo con una cierta disciplina aunque semanal que no se compara con la diaria, aunque tiene su valor de cualquier manera.

Es no dejar el home

Así es.

¿Vale más el Premio Nacional de Periodismo que recibió de manos del Presidente que el que ahora se entrega de parte de la “sociedad civil”?

Me da la impresión de que las intenciones que tenían los organizadores del premio se han visto, por decirlo así, enjauladas por las diferentes confrontaciones que yo sé que se dan cada vez que se entrega el premio; qué grupos predominan sobre qué grupos para decir y decidir qué reportajes y qué personas merecen el premio.

¿Qué piensa de que se premie a alguien que únicamente está haciendo su trabajo?

Bueno, ésa es una muy buena e interesante pregunta porque a fin de cuentas ocurre en todas las empresas: ahora hay cursos de comunicación interna, bonos y algunos estímulos adicionales cuando se supone que uno tiene que desempeñar un trabajo y por ese trabajo le pagan un salario.

En dos ocasiones en sus respuestas ya me ha hablado de grupos de periodistas, ¿a qué grupo pertenece usted?

Pues actualmente a ninguno porque dejé de ser reportero, entonces uno pierde home, dijiste. Digamos que soy un reportero que está en el dogout ¿se dice? Entonces no tengo ni bat ni pelota ni cachucha.

Pero ¿sí picha y deja batear?

De vez en cuando picho y bateo con un palo de la escoba o como sea, pero sí bateo, te puedo decir que he encontrado un par de notas por ahí; recientemente, hubo un mitin de Notimex hace poco en donde se dijo que la cobertura de Notimex estaba sesgada y que se habían vetado algunos nombres y el único nombre que aparecía es el mío, decía “está vetado Salvador Guerrero”.

¿El Distrito Federal es la región más transparente?

Eso es un eslogan, el Distrito Federal tiene un primer lugar nacional en materia de normatividad porque a diferencia de la federación nosotros sí podemos observar qué pasa en la Cámara de Diputados local, o sea en la Asamblea Legislativa, podemos ver qué pasa en la Corte local o sea el Tribunal Superior de Justicia del DF, podemos requerir a través del instituto electoral información a los ocho partidos políticos y a las 31 agrupaciones políticas locales y de manera indirecta, algo muy importante que nos diferencia de la federación, es que nosotros podemos requerir directamente información de los 12 sindicatos de gobierno. Yo quisiera ver que eso suceda con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación o con el Sindicato de Pemex en el IFAI. Entonces desde ese punto de vista no somos la región más transparente sino somos la región normativamente más avanzada del país y eso queremos confirmarlo en los tres siguientes años y queremos consolidarlo como algo que revela la capacidad de mejoría del DF.

¿Todavía llegan preguntas sobre extraterrestres como al principio?

Ya no les llaman extraterrestres, les pueden llamar… no puedo decirlo porque va a parecer que estoy criticando a un segmento del gobierno pero sí siguen llegado preguntas de todo tipo. Es increíble la cantidad de cosas que se pueden preguntar desde cementerios, lugares donde ocurrió algo, proyectos realizados o no, las justificaciones por las que una escuela cobra dinero.

Y usted, ¿qué tipo de secretos no revelaría?

Debería esconderme detrás de la nueva ley de datos personales que caracteriza la ideología, los gustos sexuales, la edad como datos personales que deben ser preservados y respetados pero si no hubiese esa ley y pudiera yo responderte abiertamente los secretos que guardaría son aquellos momentos en que fui más feliz para que nadie pueda ni lejanamente tocar en sus ataques o en sus explosiones como parte del poder o parte de una pugna explotar esa maravillosa debilidad que es ser feliz.

¿Qué es lo que menos le gusta de su trabajo?

Es, me parece, que no lo dejen a uno trabajar, en otras palabras a veces el porcentaje de preocupación por lo no técnico, digamos por la grilla, puede subir demasiado.

¿Cómo cuida su imagen?

Pues mal, mira (risas). O sea, qué puedo hacer, lo único que puedo hacer es rasurarme en uno en la peluquería porque no puedo hacer otra cosa. Yo antes tenía el cabello quebrado y largo, abundante ¿no? Y ahora estoy en esta circunstancia reducido a ser una especie de metrosexual, copia de un inglés que se rasura en uno a la Beckham sólo que sin el cabello de él y sin sus millones.

¿Qué le dice a sus críticos?

Que los aprecio mucho y que ojalá cuando se atrevan, quieran, lo deseen, estén dispuestos a debatir porque a mí el debate me fascina.

¿Usted también se enojó con la trasmisión de spots del IFE que interrumpieron el Super Bowl?

Debo decir que yo jugué futbol americano cuando era chico y desde antes de eso asumí que yo quería jugar no ver jugar desde ese punto de vista me enteré ese mismo día por las noticias y no porque haya estado viendo el partido de futbol, lo cual me margina y me convierte en el 0.001% de la población. Me parece, por supuesto, que es indignante que actores fácticos traten de imponerse sobre actores que representan la soberanía popular y desde ese punto de vista si yo hubiera estado viendo alguno de los partidos por supuesto que mis principios políticos quizá se hubieran subordinado a mi pasión deportiva y entonces no tuviera mucho qué decir más que estar enojado con los partidos y con el IFE por haber puesto los spots pero es muy truculento, como sabemos, lo que ocurrió esos días.

¿Qué libro está leyendo en estos días?

Debo decir García Maynes, Introducción al estudio del derecho.

¿Cuál es su color preferido?

¿Para qué?, ¿En mujer o en hombre? En mujer, rosa clarito, rojo ¿no? En hombre, yo, yo, traje negro, azul marino y debo decir que me refería a ropa pequeña, en el primer caso.

Ese traje que trae es muy bonito

¡Ah!, adelante. Se lo presto, como decía el anuncio.

¿Se entretiene con los videos de YouTube?

No, me da una flojera bajarlos, no puedo.

¿Es cursi o romántico?

…rudo (risas).

¿Los Beatles o los Rolling?

La etapa psicodélica de los Beatles y la etapa de insatisfacción de los Rolling Stones.

¿Qué prefiere con una mujer, prometerle las estrellas o bajárselas?

Ponérselas y ya ponérselas me remite a una imagen a un lugar que había por ahí en una avenida muy central, donde aparecían mujeres a las que se les ponían estrellas, tres estrellas eran, no sé exactamente dónde (risas), dicen.

¿Qué se preguntaría como reportero si usted entrevistara a Salvador Guerrero Chiprés?

¿Por qué permitiste que te cacheteara aquella niña esa noche y después no la conquistaste para que fuera tu novia? Ese momento cambió mi vida. ¿Por qué no la conquistaste, después de que te tiró al suelo y lloraste? ¿Porque no te levantaste y la conquistaste?

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