Excélsior, el silencio

Durante los primeros días de marzo, los hijos de Marcial Maciel denunciaron, en una entrevista con Carmen Aristegui, los abusos sexuales que sufrieron por parte del fundador de los Legionarios de Cristo.

La trascendencia de las declaraciones que José Raúl, Christian y Omar González Lara hicieron durante la conversación que se realizó durante el noticiero que la periodista tiene en MVS, provocó que éstas fueran retomadas por varios medios.

En contraste con el relieve y seguimiento que dieron al tema medios como Milenio, La Jornada, El Universal y Reforma, se encuentra el silencio que guardaron Excélsior y TV Azteca al respecto.

En el caso del diario propiedad de Olegario Vázquez Raña, el 4 de marzo, cuando la mayoría de los diarios destacaron las declaraciones hechas por los hijos de Maciel un día antes, Excélsior no publicó ni una sola línea sobre el tema. En cambio, sí apareció en sus páginas un amplio reportaje sobre el papel que jugaron los sacerdotes en la lucha de Independencia en México; así como las discusiones que hay en la Iglesia Católica en torno a si personajes como Miguel Hidalgo o José María Morelos fueron o no excomulgados.

El director del diario, Pascal Beltrán del Río, explicó en su editorial las razones por las cuales Excélsior guardó silencio sobre el tema, y aseguró que tomaron “la decisión editorial de no abundar en el tratamiento del conflicto de Marcial Maciel y los Legionarios de Cristo por razones estrictamente periodísticas”.

En su “Bitácora del director”, Beltrán del Río mencionó cuatro razones por las cuales Excélsior no abordó las denuncias de los hijos de Maciel.

“La primera: el tema estaba y está siendo abordado con mucha amplitud por diversos medios electrónicos e impresos, a partir de una entrevista exclusiva obtenida por la periodista Carmen Aristegui, a la que otros medios, que se ocuparon de reseñarla, poco o nada le aportaron de nuevo”.

“La segunda: el contenido de dicha entrevista es una variación de las cuestiones que ya se ventilaron con anterioridad, en diversos momentos desde 1997 (…)”.

“La tercera: seguir la tendencia en el tratamiento del tema, como se está haciendo en los medios en estos momentos, para nuestro periódico no representaba aportar nada nuevo de información ni al debate. De lo contrario, corríamos el riesgo de seguir una inercia informativa sin sustancia que es contraria a nuestro ejercicio diario”.

“La cuarta: el que todos los medios traten de manera uniforme un mismo tema no le otorga importancia en sí mismo. En cambio, se corre el riesgo de presentar una visión monocromática de la sociedad, en la que no estamos reflejando la diversidad de los problemas que aquejan al país”.

Otra de las razones con las que el director del periódico del Grupo Imagen justificó la política editorial fue que “el tratamiento inicial del tema se percibía, desde nuestro punto de vista, incompleto pues no se estaba contando la otra parte de la historia: no estaba presente en un principio la otra cara de la moneda, que se dio a conocer posteriormente”.

Aunque Excélsior tuvo a bien explicar el porqué de su silencio en las nuevas denuncias de pederastia en contra de Maciel, lo escrito por su director evidencia la poca congruencia que hay en el manejo informativo del diario.

En mayo de 2009, otra entrevista exclusiva de Carmen Aristegui levantó polémica: el ex presidente Miguel de la Madrid Hurtado acusó a Carlos Salinas de Gortari de haber permitido la corrupción durante su sexenio. Las declaraciones fueron reseñadas con amplitud y sin aportar algo nuevo por casi todos los medios, entre ellos Excélsior que le dedicó un amplio espacio en su primera plana. (14/V/2009)

¿Por qué sí merecieron un espacio las declaraciones contra Salinas de Gortari y no las nuevas denuncias de pederastia contra uno de los principales líderes de la Iglesia Católica?

La respuesta quizá se encuentra en la tendencia con la que Excélsior ha tocado el tema. Las fuentes a las que ese diario acudió, por ejemplo, cuando la muerte de Marcial Maciel, fueron para ensalzar la personalidad del pederasta. El 31 de enero de 2008 colocó una nota con el título: “Llaman a sufrir en silencio la muerte del padre Maciel”, y en el desarrollo de la misma puso de relieve los dichos del director general de los Legionarios de Cristo, Álvaro Corcuera, quien afirmó, entre otras alabanzas al fallecido, que “se pueden decir muchas cosas pero se debe apelar al silencio que contempla y agradece, sufre y confía en el gozo del que cree y espera, en medio del dolor que no se puede comunicar con las palabras”. Claro está que Corcuera no aludía al sufrimiento de las víctimas de Maciel, sino al que a él le provocaba la ausencia del fundador de aquella congregación religiosa.

El 1 de febrero de ese año, el diario propiedad de Olegario Vázquez Raña resaltó cómo vivió sus últimos días el “sobrino nieto de un santo mexicano”, “acusado de abusar sexualmente de decenas de seminaristas, sacerdotes y alumnos de las escuelas de los Legionarios de Cristo”. Enseguida hizo una semblanza que ensalza la figura del sacerdote. Por ejemplo: “Aunque Maciel y la Legión siempre calificaron como infundadas las acusaciones, el sacerdote aceptó el castigo y lo recibió como ‘una nueva cruz que Dios ha permitido que sufra’ (…). Maciel nació el 10 de marzo de 1920, en Cotija de la Paz, Michoacán, tierra de cristeros que defendieron la libertad religiosa a finales de los 30 (…). El fundador de los Legionarios entró al seminario a los 15 años, cuando aún no se secaba la sangre cristera. El instituto religioso en donde estudió fue el que su tío abuelo, Rafael Guízar y Valencia, obispo de Veracruz y hoy santo, puso en funcionamiento de manera clandestina en la Ciudad de México (…). Cuenta la biografía de los Legionarios de Cristo, que en 1936 experimentó un impulso que él interpretó como la llamada de Dios a reunir un grupo de sacerdotes que recorrieran el mundo transmitiendo el amor de Jesús”.

Ese mismo día, en otra nota se reiteran las palabras de sufrimiento de Corcuera por la muerte de Maciel y se agrega este párrafo: “A los 87 años de edad falleció en Houston, Texas, el padre Marcial Maciel Degollado, fundador de la Legión de Cristo, congregación que a lo largo de las últimas décadas ha formado a buena parte de la élite política y empresarial de México”.

Incluso, casi dos años después, el 30 de diciembre de 2009, Excélsior publicó una nota en la que emplea los términos “presunta pederastia” de la que es acusado Maciel, cuando el Vaticano ya ha pedido perdón a las víctimas del sacerdote, como consta al final de esa misma nota: “Quiero aprovechar esta carta para pedir nuevamente sincero perdón a todas las personas que hayan sufrido o estén sufriendo por los hechos tan dolorosos que hemos vivido. Dios nos invita a vivir este periodo intensificando la vida de oración”, apuntó en la misiva Álvaro Corcuera.

Vale la pena destacar que algunos espacios editoriales de Excélsior sí tocaron el tema de las denuncias de los hijos de Maciel, tal fue el caso de la columnista Yuriria Sierra y el caricaturista Gregorio.

Tampoco TV Azteca

Un medio que sí guardó silencio absoluto sobre el tema fue TV Azteca, que el 4 de marzo, cuando el asunto se encontraba en auge, prefirió informar sobre las complicaciones en torno a la posible canonización de Juan Pablo II.

Desde entonces y al cierre de esta edición, un monitoreo realizado en Medialog deja ver que ningún espacio informativo en la televisora del Ajusco abordó el caso de los abusos sexuales del fundador de los Legionarios de Cristo; ni siquiera se hizo mención alguna al fin de la investigaciones que el Vaticano ordenó sobre el asunto.

En el sitio web de la televisora puede verse un video en el que el reportero Sergio Vicke da cuenta de las “mega misiones de los Legionarios de Cristo”. La nota, realizada durante la Semana Santa de 2009, pormenoriza sobre el “esfuerzo” que realizan los más de 25 mil misioneros de los Legionarios en México, para llevar “ayuda espiritual, médica y económica a los más necesitados”.

El 31 de enero de 2008, un día después de la muerte de Marcial Maciel, el noticiero estelar de Azteca transmitió una nota necrológica en la cual se destaca como el sacerdote “sintió el llamado de la vocación” y “cristalizó su sueño”, fundando la orden religiosa de mayor crecimiento, que “llevan su misión de fe a través de misiones, seminarios e instituciones educativas de alto nivel”. La necrológica presentó una entrevista con el rector de la Universidad Pontificia de Roma, Paolo Scarafoni, quien se refirió a Maciel como “un hombre que tuvo grandes gracias por parte de Dios”.

Al igual que ocurrió a principios de marzo, cuando causaron estupor las declaraciones de los hijos de Maciel, esa noche tampoco hubo mención alguna a las acusaciones de pederastia en contra del sacerdote que en vida fue cercano a Juan Pablo II.

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