Conductores de radio y televisión encarados con Senadores, empresas de televisión por cable ofreciendo servicios de telefonía, nacimiento de nuevos actores en medios impresos y electrónicos, e intensas discusiones sobre el futuro de los medios, fueron algunas de las estampas que deja el 2007 en materia de comunicación.
Hacer el viaje por los principales acontecimientos de la mano de la sección “Días y medios” de esta revista, es entender cómo hechos que parecen aislados forman parte de procesos en los que diversos actores luchan por redefinir las reglas del juego.
A cada quien sus medios
Por eso, vale la pena iniciar este viaje con Marcelo Ebrard que, apenas comenzaba el año, alzaba la mano para pedir su propia estación de radio y su canal de televisión. El blanco inicial, una estación del IMER, Reactor 105.7, que luego de un intercambio de discursos permaneció en la esfera del instituto pero que inició un debate más amplio.
Era apenas el 7 de enero y el Jefe de Gobierno anunciaba que pediría a la Secretaría de Gobernación sus propias frecuencias. Pero no fue la única ventanilla que tocó. El 23 del mismo mes, la Cofetel recibió una solicitud para que entregara el canal 46, actualmente concesionado a Cablevisión. Como parte del debate el gobierno de Ebrard formó su equipo técnico Consejo de Radio y TV y hasta la Asamblea Legislativa del DF creó un grupo de trabajo para dar seguimiento a la demanda. El GDF obtuvo de la Cofetel, el 13 de junio, el aval para el otorgamiento del canal 21 de televisión digital, antecedente del lanzamiento de su señal por Internet mientras Gobernación evalúa según informó a principios de octubre si la solicitud del GDF cumple con todos los requisitos.
La historia ilustra una constante del año que termina: muchos parecen querer sus propios medios de comunicación. Y los que ya los tienen, quieren más. 8 de marzo: diputados y senadores solicitan que el Canal del Congreso tenga una frecuencia en televisión abierta. Uno más. De ahí que no sorprenda que el hilo conductor a lo largo del 2007 haya sido el debate sobre la apertura de nuevos espacios, particularmente en la televisión.
14 de enero del 2007 y el tema ya era abordado por el presidente Calderón, que al ser cuestionado sobre la licitación de una tercera cadena de televisión dijo que permanecería atento a lo que la Cofetel definiera al respecto. Luego de esa declaración, lo que muestra el recuento del año son posturas ambiguas y contradicciones en las palabras de los funcionarios relacionados con el tema. Un mes después de la respuesta presidencial, el 15 de enero, Luis Tellez, secretario de Comunicaciones y Transportes, afirmaba en entrevista que el gobierno estudiaba la posibilidad de entregar concesiones regionales de radio y TV y la disponibilidad del espectro. El 22 del mismo mes, durante su comparecencia en la Cámara de Diputados, Héctor Osuna, presidente de la Cofetel, declaraba que las empresas que ya tenían concesiones de radio y TV en algunas plazas no podrían participar en las licitaciones de nuevas frecuencias, añadió que la Cofeco determinaría quiénes podrán participar y quiénes no, y que el gobierno no licitaría en paquete las nuevas emisoras.
Así transcurrió prácticamente el año, unas veces con señales de apertura el 15 de marzo a través de un oficio enviado al Senado, la Cofetel anuncia la próxima identificación de las ciudades susceptibles de recibir nuevas concesiones de radio y TV otras de cierre, el 17 de abril, Héctor Osuna aseguraba que las nuevas licitaciones llegarían hasta 2008; el año que corría sólo vería en el mejor de los casos la emisión de las bases del concurso.
Lo cierto es que mientras unos buscaban cómo abrir nuevos espacios, otros los ocupaban. El 28 de mayo hacía su presentación Cadena Tres, el canal de televisión del Grupo Empresarial ángeles que ocupó la antigua señal del Canal 28, con la presencia de algunos de sus colaboradores de Grupo Imagen en Radio y su brazo en prensa escrita, el periódico Excélsior. Francisco Zea, Guillermo Ortega, Yuriria Sierra, Pedro Ferriz de Con y Jorge Fernández, entre otros, fueron algunos de los que iniciaron esta nueva oferta en televisión abierta, aspiración compartida por otros grupos mediáticos, nacionales como el periódico El Universal que ha estrechado sus lazos con Proyecto 40 de TV Azteca, e internacionales como General Electric, cuyo Presidente, Jeff Immelt, confirmaba al diario Reforma el 11 de enero su interés por operar una cadena de televisión abierta. “Vamos a esperar; pero un día de estos estaremos aquí”.
Palabras que confirman lo codiciado de las señales abiertas, espacio estratégico pero no único como muestran los siguientes ejemplos. 25 de enero, Telmex inicia transmisiones de televisión por Internet a través de Prodigy con la oferta de Canal 22 y TV UNAM; 5 de junio, la Cofetel autoriza una concesión de servicios de televisión satelital en favor de Apollo Comunicaciones, propiedad de Alejandro Burillo.
El cable, la clave
El 2007 no pasará a la historia de la comunicación como el año en que se abrió la competencia en la televisión pero quizá si ocupe un lugar como el periodo en que el famoso Triple Play que permite a las empresas ofrecer servicios de Internet, telefonía y televisión vivió uno de sus momentos clave dado el reacomodo, en particular, en las empresas de cable del país.
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8 de marzo, ocho empresas cableras firman un acuerdo de interconexión con Telmex a fin de ofrecer los servicios de triple play; primer día de abril, Telmex informa que ha adquirido el control del 100% de las operaciones de Cablecentro y Satelcaribe; 6 de agosto, la empresa Megacable da a conocer la compra de Multioperadora de Sistemas. Historias como éstas se repetirían a lo largo de los meses en una especie de tablero de damas chinas en el que diversos actores de manera simultánea intentan ganar terreno a sus adversarios para obtener mejores rendimientos en el mercado. Las razones están a la vista: los servicios múltiples. El 9 de mayo, por ejemplo, la SCT entregaba a Cablevisión una concesión para el servicio de telefonía, aval que significaba luz verde a los servicios ofrecidos desde el mes de junio.
Los ajustes empresariales, que lo mismo provocaban fusiones y encuentros, generaban también distanciamientos. El 7 de mayo, señala “Días y medios”, Carlos Slim y Emilio Azcárraga dejaban los consejos de administración de Televisa y Telmex, respectivamente, en algo que podría ser un formalismo legal pero también la confirmación de que la batalla por los nuevos nichos será en serio, y con jugadores de muy distinta naturaleza. Basta mencionar el anuncio del 14 de agosto de la Comisión Federal de Electricidad que informó que en el futuro inmediato, arrendará su red de fibra óptica para que operadores de telecomunicaciones puedan transmitir video, voz y datos. Movimientos que más que mostrar lo que hay, anuncian lo que puede traer 2008.
Pero si esto ocurría lejos de los titulares de los diarios con notas publicadas usualmente en las secciones de negocios en otros espacios y en otros tiempos también se transformaba el tablero por la vía del derecho. El año que termina nos deja dos momentos clave en la relación entre el gobierno en su sentido amplio y el poder de los propios medios de comunicación.
El poder y los medios
La historia puede ser contada día con día o reconstruida con algunos cuadros. Aquí una muestra. Era el 3 de mayo y el senador Santiago Creel quien entregó los permisos de 65 centros de apuestas para Televisa, validados por cierto en enero por la Corte (SCJN) declara que la Ley Televisa fue una imposición. El debate cobra nueva vida mientras el diputado Emilio Gamboa asegura que no hubo presiones. La CIRT, cinco días después, responde y le pide pruebas al senador panista.
En ese ambiente la SCJN inicia audiencias sobre la llamada Ley Televisa, y con ello abre un periodo de tensión entre las televisoras, particularmente TV Azteca, y algunos de los impugnadores de la ley como los ex senadores Javier Corral y Manuel Bartlett, objeto de un cierre de filas de legisladores de todos los partidos. El 7 de junio, luego de intensas sesiones monitoreadas atentamente por los medios, los ministros concluyen la discusión sobre la inconstitucionalidad de la Ley ante las críticas de las televisoras. Un mes después, el Senado impulsa una nueva ley de radio y TV que sigue en construcción.
El fallo de la Corte y la actitud de los senadores constituyeron el primer gran desencuentro entre medios y legisladores. Adelanto de lo que veríamos a partir del 5 de septiembre cuando se presentó en el Senado una iniciativa de reforma electoral que entre otras cosas prohíbe a partidos y particulares la contratación de propaganda política, al tiempo que establece candados para la comunicación institucional suprimiendo la aparición de la imagen y el nombre de los gobernantes en los mensajes emitidos por las distintas autoridades.
La CIRT fijó postura de inmediato con un comunicado y las pantallas de los informativos mostraron con claridad su inconformidad a lo largo de los siguientes días. La crispación creció hasta llegar al momento cumbre de este 2007, el 11 de septiembre, cuando tuvo lugar una histórica reunión de más de tres horas, transmitida por una especie de cadena nacional privada. Al encuentro con los legisladores no sólo asistieron directivos de la CIRT y concesionarios, sino la mayor parte de los titulares de los espacios informativos de radio y televisión, acompañados por buena parte de los columnistas políticos y económicos.
En el encuentro, cargado de tensión, se escucharon entre otros los discursos de Joaquín López Dóriga, Javier Alatorre y Pedro Ferriz de Con, que con diferentes matices advertían sobre los riesgos para la libertad de expresión que veían en la propuesta de reforma electoral, al tiempo que los distintos ponentes alternaban con argumentos en defensa de los intereses económicos de los empresarios de la radio y la televisión.
Los discursos de los periodistas y empresarios encontraron respuesta en los senadores, que horas después aprobarían en una sesión marcada por los mensajes de unión y de reconocimiento entre las bancadas. Apenas tres días después, el 14 de septiembre, la reforma era aprobada en la Cámara de Diputados con lo que iniciaba su paso por los Congresos estatales, tal como marca la ley cuando se trata de una reforma constitucional. Las críticas a la reforma, en particular por la salida anticipada de varios consejeros electorales tres antes de que termine el año quedaron en segundo plano ante la aprobación casi unánime de la reforma, rechazada únicamente por el Congreso de Coahuila tal y como anunció el gobernador Enrique Moreira.
En ese contexto, el 19 de septiembre, los senadores anuncian que la nueva ley de medios buscará abrir nuevos espacios en la televisión, con lo que inicia una serie de foros con miras a una reforma que verá la luz en el 2008. Días después, TV Azteca difunde un spot donde cuestiona los altos salarios de los legisladores, lo que provoca nuevas condenas desde el Congreso y en ese clima termina el año.
Cuestión de negocios
Sin duda 2007 es un periodo difícil para los empresarios de la radio y la televisión, aunque no todas fueron malas noticias. Televisa empezó el año, apenas el 22 de enero, con la decisión de la SCJN avalando la legalidad de sus centros de apuestas. Negocio que según un reporte de Banamex publicado el 12 de febrero le aportará en el 2010 unos 11 mil 286 millones de pesos. Y si bien tuvo que vender sus acciones en Univisión lo que representaba un 11% de la empresa logró ampliar sus inversiones en empresas regionales como la subsidiaria de Grupo Multimedios y en el extranjero, como la compra que hizo en agosto de la Editorial Atlántida de Argentina por 60 millones de dólares.
Escenario positivo que en todo caso comparte con TV Azteca que también tiene motivos para brindar en la cena de fin de año. En febrero, Proyecto 40 cumplió un año de transmisiones. A finales de abril la señal pudo entrar finalmente a Cablevisión y en varios momentos del año difundió diversos boletines presumiendo victorias legales ante Javier Moreno Valle.
Pero si esas noticias captaron la atención, también lo hicieron las agresiones a periodistas en diversos puntos del país. El 6 de abril fue asesinado Amado Ramírez, corresponsal de Televisa en Guerrero. Diez días después fue secuestrado Saúl Noé Martínez, reportero del periódico Interdiari. Su cuerpo aparecería el 23 del mismo mes. El 25 de mayo cerró el periódico Cambio de Sonora al no haber condiciones de seguridad. La decisión se tomó a días de ser atacado con una granada de fragmentación. El 13 de mayo, TV Azteca informó que dos de sus corresponsales estaban desparecidos. Y la lista podría seguir.
Los protagonistas
No hay duda, en 2007 los periodistas se convirtieron en más de una ocasión en los protagonistas de la nota. Uno de los casos más visibles fue el de José Gutiérrez Vivó y su empresa Monitor. Tan sólo una muestra. El 23 de enero, Grupo Radio Centro publica una carta y difunde spots en los que solicita a la SCJN que no haga caso de la “presión mediática y política” ejercida por Gutiérrez Vivó, respecto del conflicto judicial en el que están involucrados. El conflicto llevó, entre otras cosas, a la salida del aire de Gutiérrez Vivó luego de 33 años de transmisiones ininterrumpidas, a que los trabajadores de Monitor pidieran la mediación de la Corte en julio, y a un sorpresivo regreso al aire, sólo por la señal de AM, desde el 3 de septiembre.
Gutiérrez Vivó fue noticia como otros periodistas, que al cambiar de posición en el organigrama en ocasiones al abandonarlo también dieron de qué hablar. El 17 de enero, por ejemplo, Pablo Hiriart dejó la dirección de La Crónica por decisión de los dueños del medio para dejar su lugar a Guillermo Ortega. Apenas semanas después Hiriart se incorporaría a Grupo Imagen en el que ahora participa con un programa de radio y una columna en Excélsior. Y ya que hablamos de ese diario, su ex director editorial, Daniel Moreno, asumió el 12 de marzo la dirección editorial de W Radio. Mismo cargo que ocupa, aunque en el periódico El Universal, el periodista Raymundo Riva Palacio que asumió esa tarea desde el 5 de noviembre luego del retiro de Juan Francisco Ealy Ortiz, quien dejó la dirección general de la empresa a su hijo, Juan Francisco Ealy Jr.
Movimientos en el mundo de los medios que estuvieron acompañados por otros nombramientos. Por mencionar sólo algunos, las designaciones de Jorge Volpi como director de Canal 22, Virginia Bello de Radio Educación, Sergio Uzeta en Notimex, Leticia Salas en el Canal del Congreso o los nombramientos de Ricardo Raphael y Gabriela Warkentin como defensores de audiencia de Canal Once y 22, respectivamente.
Cambios en los mandos que obedecen a nuevas estrategias, aunque en ocasiones los movimientos se deben a causas tan contundentes como la muerte. Fueron los casos del periodista polaco Ryszard Kapuscinski el 23 de enero de Jesús de Polanco, fundador de Grupo Prisa, quien murió el 21 de julio de Norman Mailer, fallecido el 10 de noviembre, tres muertes que sacudieron al mundo de la comunicación. Uno por su testimonio como reportero, otro como uno de los empresarios más exitosos en Iberoamérica y una más por su indudable aporte al periodismo contemporáneo. Región que también estuvo atenta al cierre y reaparición vía Web de Radio Caracas Televisión, histórica señal venezolana que salió del aire por la voluntad del presidente Hugo Chávez.
2007 fue un año intenso. En el mundo, Reuters fue vendida por más de 17 mil millones de dólares; Rupert Murdoch, después de vencer algunas resistencias, adquirió la editorial Dow Jones y con ella The Wall Street Journal. Adquisiciones que llamaron la atención del planeta.
En México surgieron nuevas propuestas como el periódico Centro que no está libre de conflictos en su breve vida ; en la Cofetel siguieron las luchas por los cargos, quedaron despenalizados los delitos de difamación, calumnias e injurias, y el derecho a la información llegó a la Constitución. Imágenes de un año que deja muchos pendientes para el periodo por venir, desde la nueva ley de medios hasta la apertura a más competencia en radio y televisión, pasando por expedientes abiertos como las investigaciones por los 281 mil spots perdidos por lo partidos que encontró el IFE, y que podrían terminar en millonarias sanciones.
Este apretado repaso no pretende ser exhaustivo. Es apenas una mirada por algunos de los procesos que marcaron el año y que indican la agenda pendiente para el 2008, un nuevo ciclo que visto el que termina, promete regalarnos la misma intensidad.


