– Hay más de 281 mil anuncios que los partidos no registraron
– Éstos responden con más críticas al IFE
El 21 de mayo, el IFE denunció un hecho de suma gravedad: durante la campaña electoral de 2006 existieron más de 281 mil spots que los partidos políticos no registraron ante la autoridad electoral. Según los datos que arrojó el monitoreo contratado por el instituto y que fue realizado por Ibope, dichos spots sin fiscalizar comprenden el 37% del total de anuncios que los partidos contrataron en medios, el cual asciende a 757 mil 572 spots.
De acuerdo con este monitoreo de Ibope, la Alianza por México (PRI-PVEM) encabeza la lista en anuncios sin reportar al IFE, con un total de 144 mil 609 (diez mil 825 en TV y 133 mil 784 en radio). Posteriormente se encuentran el PAN con 75 mil 840 spots (siete mil 809 en TV y 68 mil 31 en radio la Coalición por el Bien de Todos con 47 mil 779 (diez mil 384 en TV y 37 mil 395 en radio Nueva Alianza con 11 mil 838 (tres mil 611 en TV y ocho mil 227 en radio), y Alternativa con 960 (238 en TV y 722 en radio).
Aunque los partidos han cuestionado el trabajo realizado por Ibope, cabe señalar que desde el primer momento éstos tuvieron conocimiento y aprobaron la metodología del citado monitoreo, que tomó muestras en las 20 ciudades más importantes del país; además de que en todo momento han tenido acceso a las bases de datos arrojadas en esta revisión, en la que se observaron casi dos millones de horas en 150 emisoras de televisión y 240 estaciones de radio. Este seguimiento en medios electrónicos permitió que el IFE detectara el 90% de la inversión publicitaria en materia. (La descalificación que han realizado los partidos al monitoreo ha llegado a tal grado de acusar si prueba alguna, como lo hizo el senador perredista Ricardo Monreal, de la existencia de un narcofinanciamiento en las campañas.)
En contraste con la responsabilidad que al respecto debieran mostrar los partidos, durante los días recientes endurecieron las críticas a los consejeros del IFE e insisten en su determinación de destituirlos.
Más allá de ese penoso pragmatismo, la gravedad de todo esto se traduce en un gasto superior a los 100 millones de pesos que no fue notificado al instituto, en el supuesto de que los partidos hayan pagado por dichos promocionales, y que éstos no se traten de una concesión de los radiodifusores para favorecer a algún candidato. El instituto electoral ha emprendido procedimientos oficiosos que le permitirán determinar qué fue realmente lo que sucedió.
Y aunque el IFE ha prometido que en breve hará públicas las facturas que se les expidieron a los partidos por la compra de anuncios, los medios electrónicos se mantienen reticentes a entregar completa dicha información. Ni Televisa ni la CIRT han cumplido el acuerdo de transparencia que firmaron con el instituto, para informar sobre todas las compras publicitarias que realizaran los partidos.
Y, por cierto, pese a la magnitud y trascendencia del asunto, la mayor parte de los informativos en radio y TV –salvo excepciones– no han abordado el tema a profundidad ni lo han considerado como nota principal.
Las cifras informadas por el IFE aún dejan algunas preguntas en el aire que serán respondidas hasta que el instituto concluya los procedimientos oficiosos que emprendió. Mientras tanto, el dato de cuatro mil 700 spots diarios durante 159 días y más de dos mil millones de pesos gastados en radio y televisión, evidencia la urgente necesidad de impulsar una reforma que acorte las campañas y prohíba a los partidos políticos la compra de publicidad en medios electrónicos.

