El general Sandoval amenaza a críticos del gobierno. CNDH apoya la militarización

Tercera semana, tercera en que la militarización está en el eje del acontecer nacional. La situación se profundiza. Toma alcances inéditos, que hace un par de años eran absolutamente impensables.

¿Alguien hubiera imaginado vivir para ver que la CNDH apoyara la militarización? Pues eso pasó.

¿Alguien creía superado el que el jefe del Ejército lanzara amenazas claras contra la ciudadanía? Pues eso volvió.

También regresó la narcoviolencia, por mejor nombre, terrorismo, esta vez en Orizaba, de la cual AMLO dijo que “no fue tan grave”.

En medio de eso, una obsequiosa diputada de Morena presentó una iniciativa de ley para atar de manos a la Suprema Corte de Justicia. AMLO se lavó las manos, pues dijo que de él no vino la idea, pero tampoco le hizo el feo a la idea de la diputada.

Y mientras el país sigue destrozado por la violencia, el presidente Andrés Manuel López Obrador ejecuta uno de sus actos más patéticos: simular que es un auténtico líder de alcances mundiales y criticar a la ONU por no impulsar la paz. Paz que él, con un plan megalómano y absurdo, pretende alcanzar.

Vayamos pues.

Cresencio Sandoval amenaza a críticos del gobierno, del Ejército y de la militarización

Al recordar la gesta de los Niños Héroes, el secretario de la Defensa Nacional se mandó un discurso que bien pudo ser escrito por el mismísimo Gustavo Díaz Ordaz. En él dijo que las fuerzas armadas tienen que “velar por la unión nacional” y “discernir” (sic) de aquellos que realizan comentarios tendenciosos en contra de las Fuerzas Armadas.

Tales comentarios son los que le quieren quitar al Ejército el respeto de la ciudadanía. Clarísima la amenaza, a saber:

– Velar por la unión nacional es no permitir el disenso.

– “Discernir de aquellos”, significa saber bien quiénes son y tenerlos ubicados. Aun con la mala redacción y equivocada elección de palabra, el sentido es prístino.

– Comentarios tendenciosos que buscan quitar el respeto que la ciudadanía tiene al Ejército significa que cualquier crítica se considera inadecuada.

Estas palabras contaron con la anuencia y el aplauso del gobierno, incluido el presidente de la Suprema Corte, Arturo Zaldívar.

Todo ello, en la misma semana en que se aprobó la propuesta del PRI para extender la presencia del Ejército en las calles hasta 2028. Y en que AMLO se dedicó a presionar a los legisladores descaradamente para que aprobaran la iniciativa y llamó facciosos y retrógradas a quienes se oponen.

Las reacciones no se hicieron esperar y fueron contundentes. En redes sociales se acusó al general de amenazar a los críticos. En la revista etcétera, Alejandra Escobar y Marco Levario Turcott le dijeron a Sandoval, vía Twitter que este proyecto editorial toma nota de tales amenazas y reitera que seguirá criticando la militarización que ha emprendido este gobierno.

“No fue tan grave”: AMLO minimiza violencia en Orizaba y, otra vez, la llama “propaganda”

Orizaba, Veracruz fue escenario de una balacera de una hora de duración que aterró a sus habitantes. En redes sociales se difundieron numerosos videos que dieron cuenta de lo ocurrido.

La reacción de AMLO fue totalmente miserable, pero no sorprendió. Primero, no condenó los actos de violencia, sino a los medios y personas que informaron de ello. Dijo además que afortunadamente “no fue tan grave” y que se trató de actos de “propaganda” del crimen organizado.

“Afortunadamente no fue tan grave, fue más un asunto de propaganda y en redes porque fue una transmisión en vivo y nuestros adversarios, ya saben, se dan gusto, se dan gusto”.

¿No fue grave, presidente? ¡Fue una balacera de más de una hora de duración! Los pobladores estuvieron en peligro.

“Cuando se detiene a uno de los integrantes de bandas a veces para tratar de impedir la acción de las corporaciones hacen propaganda, en este caso hasta transmitieron en vivo y lo de los camiones que les prendieron fuego tienen ese mismo propósito”, minimizó.

La chingadera de siempre.

La CNDH avaló la militarización que porque “está del lado del pueblo”

Dejando atrás la historia de abusos que tienen las Fuerzas Armadas, la Comisión Nacional de Derechos Humanos avaló la militarización de la Guardia Nacional y anunció que no interpondrá ninguna acción de inconstitucionalidad en contra de la medida.

Con ello fue en contra de su propia historia, lo cual no sorprende, pues no otra cosa ha ocurrido desde que Rosario Piedra, incondicional de AMLO, ocupa la presidencia del organismo, otrora autónomo y auténtico contrapeso del poder.

La CNDH emitió un largo pronunciamiento, rebosante de ideología, que en esencia justifica la militarización con el argumento de que este gobierno no es igual a los anteriores y por eso, una Guardia Nacional en manos militares no representa riesgo alguno, ¿Por qué? Pues porque si antes el Ejército violó derechos humanos fue porque el gobierno era otro. Así la lógica.

Dijo que estará vigilante que la Guardia Nacional ¡siga siendo civil! ¿Cómo, si está en manos de la Sedena? Dijo que supervisará “su apego a los derechos humanos”? ¿Cómo, si todo este sexenio ha estado de adorno?

“Esta Comisión Nacional considera que, dada la situación de violencia que aqueja al país, la intervención de la SEDENA puede ser y es admisible, desde el punto de vista de los derechos humanos, siempre y cuando su intervención se encuentre limitada en el tiempo y sujeta a casos de excepcionalidad, que es lo que aprobó la mayoría del Senado, hace unos días”.

Pues ni tan limitada en el tiempo, ¿eh?, puesto que estará a cargo de la GN al menos seis años más (si no pasa algo que extienda el plazo) y en seis años pueden cometerse todos los abusos.

Y justificó su aval diciendo que “en todo caso, la CNDH tiene claro que en México no hay un mando militar arbitrario, mucho menos continuidad de políticas de militarización como las prevalecientes en los sexenios anteriores. Lo que vivimos hoy es un nuevo proceso transformador”.

Vaya, vaya. ¿No hay un mando militar arbitrario? ¿De qué habla? ¿No hay continuidad en las políticas de militarización de sexenios anteriores? ¡Pero si es justamente lo que hay!

Agrega: “Es este momento de definiciones claras, que no admiten matices. O se está con el pueblo, o se está en contra de él”.  

Desesperante la abyección de Piedra.

La diputada Reyna Celeste Ascencio quiere atar las manos de la SCJN

La diputada morenista Reyna Celeste Ascensio Ortega presentó una iniciativa de reforma para que la Suprema Corte de Justicia de la Nación no sólo no pueda declarar la invalidez sino hasta hacer interpretación de normas constitucionales.

Dice la propuesta de la legisladora que se debe restringir la posibilidad de que la SCJN “pueda invalidar la Constitución, o decretar la invalidez de leyes con base en la apreciación de que alguna norma constitucional es inválida”.

Sin disimulos, dice que se trata de “limitar el poder político de la Suprema Corte de Justicia de la Nación”, ya que puede “caer en la tentación de inaplicar un precepto constitucional o interpretarlo de tal manera que le resten validez y eficacia”.

Cuando AMLO fue interrogado al respecto, dijo que su gobierno no impulsa ninguna iniciativa sobre el Poder Judicial, pero tampoco descalificó la idea. Y ya sabemos que AMLO cuando calla, otorga.

Al respecto, en Twitter, Javier Martín Reyes, abogado constitucionalista e investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, calificó la iniciativa como “absurda” ya que “si la SCJN tiene facultades para controlar normas constitucionales es por mandato de la Constitución. Y, es obvio, ninguna reforma legislativa puede violar mandatos constitucionales. Increíble que no entiendan cuestiones tan elementales”.

AMLO ataca a la ONU y le inventa mentiras

¡Ah, qué terrible es el delirio de grandeza! O el deseo de tapar la propia corrupción, autoritarismo y fracaso.

Así, AMLO la emprendió dos veces esta misma semana en contra de la ONU, tanto con descalificaciones como con mentiras.

Mintió al decir que la ONU nunca ha “hecho nada” por ayudar a los millones de personas que viven en pobreza. Como si no existiesen las misiones médicas, humanitarias, sanitarias, de apoyo a la salud y a la infancia.

Se quejó además de lo mucho que la ONU “nos cuesta” y nomás está de florero.

Dijo OTRA mentira, aún más grande: ¡que él fue el que le dijo a la ONU que los países pobres deberían tener acceso a las vacunas para COVID! Prácticamente, que el mecanismo COVAX fue su idea. ¿Qué tal?

Así lo dijo: “Todos los que trabajan ahí ganan muchísimo dinero, el colmo y se los dije. Es que propusimos que la ONU participara para que no se concentrara la utilización de las vacunas y que los países pobres pudiesen tener acceso con las vacunas en la pandemia”.

No fueron capaces de emitir un comunicado denunciando el acaparamiento que hubo de las vacunas, estamos hablando de la pandemia, y claro que lo voy a seguir diciendo”.

¿Qué? Pero el si el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus se la ha pasado DOS años y medio pidiendo, suplicando que los países ricos dejen de acaparar. Cada semana lo ha hecho.

No quedó ahí la chingadera. Encima dijo que en la ONU no habían hecho NADA por detener la invasión Rusa a Ucrania.

Claramente el presidente miente para quedar ante sus fans como un líder que busca la paz mundial. Durante el desfile del 16 de septiembre volvió a decir que enviará su propuesta de una tregua de 5 años en todos los conflictos mundiales, a lograr por medio de una “misión pacificadora” en la que emboletó al propio Papa Francisco, quien seguramente se sentirá muy honrado de haber sido designado por AMLO.

“La misión pacificadora debe buscar de inmediato el cese de hostilidades en Ucrania y el inicio de pláticas directas con el presidente Zelenski, de Ucrania, y con el presidente Putin de Rusia. Adicionalmente este comité, de acuerdo a nuestra propuesta, debería conseguir también un acuerdo multinacional para pactar una tregua de cuando menos cinco años aprobada por unanimidad por el consejo de seguridad de la ONU y que implique la suspensión inmediata de acciones y provocaciones militares, así como pruebas nucleares y de misiles”.

LO CHINGÓN

1.- La fuerte reacción en contra de las estúpidas amenazas de Cresencio Sandoval. Como la de Denise Dresser, quien le dijo al general “¿Con que amenazando y desacreditando a ciudadanos que discrepan legítimamente de los militares en el poder? Demuestran porqué la amenaza real para la democracia son las fuerzas armadas sin vigilancia, sin control civil, por encima de la Constitución”.

2.- La cotorriza que le pusieron en redes sociales a Jenaro Villamil por andarse haciendo el culto. Ya saben que en Twitter se asume como una especie de cronista de todo lo que hace AMLO y este 16 de septiembre escribió que el desfile militar tenía como música de fondo el “Huapango de Montoya”, siendo que la famosa composición mexicana Huapango fue compuesta por José Pablo Moncayo. Hasta Felipe Calderón comentó el asunto: “No se por qué tanta confusión con el ‘Huapango de Montoya’. Es muy parecido al ‘Bolero de Raquel’ que inmortalizó Cantinflas”.

3.- Que uno de los invitados de AMLO al Grito, el ex presidente uruguayo José Mujica, le dijera a Santiago Creel que “ser opositor habla muy bien de usted”, porque “sin voces críticas no hay democracia”.

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