
Los prólogos: ¿pretextos para la reflexión o artefacto literario?
“Un lector fervoroso –decía un querido amigo– debe saltarse los prólogos. Yo lo hago religiosamente, por costumbre, cuando empiezo un libro”. Debo confesar que si bien nunca compartí esa práctica –soy apasionado lector de prólogos y prefacios– más de una vez pasó por mi mente lo inútil de esa práctica,








